Bancos piden 10 años para eliminar el 4x1.000: no hay dinero para quitarlo rápido
El sector bancario reconoce que la situación fiscal del país no permite eliminar el 4x1.000 entre 2026 y 2030, como algunos esperaban. Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, propone una ruta gradual de 10 años para desmontar este impuesto que grava las transacciones financieras. El sector también busca rebancarizar a millones de colombianos que dejaron de usar servicios financieros formales.
El impuesto del 4x1.000 sigue siendo una piedra en el zapato del sistema financiero colombiano. Se trata de una gravamen que cobra cuatro pesos por cada mil que se mueven a través de canales bancarios, y los bancos aseguran que frena el uso de servicios financieros formales. Pero la pregunta que ronda es: ¿cuándo se va a eliminar?
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, fue directo en su respuesta: no en los próximos años. Aunque el sector presiona para que se quite este impuesto, "la realidad fiscal actual del país hay poco espacio para pensar que entre 2026 y 2030 se elimine el 4x1.000", según Malagón. En otras palabras, el Gobierno simplemente no tiene plata para dejar de cobrar este gravamen en el corto plazo.
Pero Malagón propone una alternativa: que el Gobierno trace una ruta de 10 años para desmontarlo gradualmente, punto por punto. Según el dirigente gremial, "Lo que si puede haber es una señal de desmonte progresivo, pero pensar que un Gobierno le ponga impuestos a los pagos inmediatos y segundo que vaya desmontando un punto anual, manda una señal definitiva para la industria". La idea es que cada año se quite una pequeña porción del impuesto, de modo que la industria sepa que hay un compromiso real.
¿Por qué tanta insistencia? Los bancos sostienen que este impuesto desanima a la gente a usar servicios financieros formales. Mientras más caro resulte hacer una transacción bancaria, más gente regresa a guardar plata debajo del colchón o a usar intermediarios informales. Es un círculo que los bancos quieren romper.
Pero hay otro tema que preocupa aún más al sector: la rebancarización. Malagón señala que entre 50 y 51 por ciento de los colombianos tienen acceso a crédito, pero la meta es llegar a 75 por ciento. Eso significa que entre ocho y nueve millones de personas están sin acceso al sistema. Lo preocupante es que algunos de esos millones ya tuvieron cuentas bancarias o productos financieros, pero las abandonaron. Traerlos de vuelta, dice Malagón, sería la mitad del camino ganado hacia una verdadera inclusión financiera en el país.
Fuente original: La República - Finanzas