Bancos esperan dólar entre $3.600 y $3.800 en el segundo trimestre, pero con riesgo de volatilidad
Los analistas de las principales entidades financieras colombianas proyectan que el dólar se moverá con alta volatilidad en los próximos meses, oscilando principalmente entre $3.600 y $3.800. Factores globales como las altas tasas de interés en Estados Unidos y tensiones geopolíticas presionarán la divisa al alza, mientras que a nivel local la incertidumbre política y el comportamiento del petróleo marcarán la dirección del peso. Algunos expertos ven riesgos de que la cotización supere los $3.800 si empeoran las condiciones políticas internas.
Los analistas de bolsa y bancos colombianos creen que el dólar seguirá siendo impredecible en los próximos tres meses. La mayoría de estas entidades proyecta que la divisa estadounidense se moverá entre $3.600 y $3.800, aunque algunos advierten sobre riesgos de subidas más pronunciadas. Lo que todos coinciden es que el peso colombiano estará bajo presión por fuerzas que vienen desde el exterior y desde adentro del país.
A nivel internacional, el dólar se mantiene fuerte porque Estados Unidos tiene tasas de interés altas. Esto significa que prestar dinero en dólares es más atractivo que antes, así que los inversionistas de todo el mundo quieren tener dólares en sus portafolios. Además, el nerviosismo global por conflictos geopolíticos y preocupaciones sobre el precio del petróleo hace que los inversionistas huyan de activos de países emergentes como Colombia y busquen seguridad en el dólar. Todo esto presiona al alza nuestro tipo de cambio.
En el plano local, dos asuntos dominarán: la política y el petróleo. Laura Fajardo, analista de divisas de Acciones y Valores, explicó que "para el segundo trimestre de 2026 anticipamos un entorno cambiario caracterizado por un régimen de mayor volatilidad, en el que el peso colombiano continuará reaccionando de forma sensible tanto a los drivers globales del dólar como a los factores políticos domésticos". La incertidumbre política, en otras palabras, también juega en contra del peso.
Las proyecciones se dispersan según cada entidad. Davivienda Corredores y Bancolombia son más precisas y ven el dólar cercano a $3.730 o $3.735. Pero otros bancos como Arena Alfa, Skandia y Gandini Análisis mantienen rangos más amplios entre $3.600 y $3.800. Aval Asset Management y Acciones y Valores son más pesimistas y ven posibilidades de que llegue hasta $3.900. Esta dispersión refleja simplemente que nadie está completamente seguro de qué pasará.
Hay, sin embargo, factores que podrían contener una subida más fuerte del dólar. José Germán Cristancho, analista de Davienda Corredores, señaló que el peso tendría "un piso" sostenido por tasas de interés altas en Colombia, más remesas del exterior llegando al país y un posible repunte de exportaciones si el petróleo se mantiene caro. Una mejora en la percepción de riesgo del país tras los procesos electorales también ayudaría a fortalecer el peso.
Pero Itaú advierte sobre escenarios preocupantes. Si el conflicto en Medio Oriente se agrava, o si la política interna se deteriora significativamente, el dólar podría fácilmente subir por encima de $3.800. En el peor de los casos, si los resultados electorales asusta a los inversionistas con políticas consideradas riesgosas para el mercado, la cotización podría incluso rondar los $4.000. Lo que está claro es que en los próximos tres meses el peso seguirá siendo un rehén de fuerzas que en buena medida están fuera del control de cualquier autoridad colombiana.
Fuente original: La República - Finanzas