Banco de la República mantiene tasa en 11,25% en medio de presiones inflacionarias
La Junta Directiva del Banco de la República decidió por unanimidad dejar sin cambios la tasa de interés de política monetaria en 11,25%. Aunque hay presiones inflacionarias (la inflación llegó a 5,6% en marzo), el Banco considera que la medida actual sigue apoyando la recuperación económica sin arriesgar la convergencia hacia la meta inflacionaria. Las próximas decisiones dependerán de cómo evolucione la información macroeconómica.
Con voto unánime, los integrantes de la Junta Directiva del Banco de la República decidieron mantener la tasa de interés de política monetaria en 11,25%, una decisión que refleja un equilibrio difícil: frenar la inflación sin ahogar la recuperación económica del país. Aunque entre los miembros de la Junta hay distintas opiniones sobre hacia dónde debe ir la política monetaria, lograron llegar a un acuerdo común en esta coyuntura tan delicada para la economía colombiana.
La inflación sigue siendo un dolor de cabeza. En marzo alcanzó el 5,6%, un salto significativo frente al 5,1% de diciembre. Si se mira sin los alimentos y servicios regulados, el comportamiento es aún más preocupante: la inflación básica llegó a 5,8%. A pesar de eso, hay un dato que tranquiliza un poco a los banqueros: las expectativas de inflación a largo plazo se han reducido, lo que sugiere que el mercado confía en que eventualmente los precios volverán a la normalidad.
En el lado positivo, la economía muestra señales de vida. La demanda de energía está al alza, la manufactura se mueve, el comercio minorista respira, y las exportaciones van mejor. El Banco espera que el crecimiento del primer trimestre haya sido superior al del último trimestre de 2025. Además, el mercado laboral sigue andando bien, con desempleo en mínimos históricos y más gente consiguiendo trabajo formal.
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, subrayó el ambiente de colaboración al interior de la Junta. Recordó que en enero y marzo pasados hubo subidas importantes de la tasa, llevándola a niveles que él considera restrictivos, suficientes para lograr que la inflación baje durante 2027. "Sobre el tema del lenguaje yo me alegro muchísimo de haber podido tener la reunión que tuvimos hoy, de haber podido avanzar, de tener una reunión muy cordial", expresó Villar.
Sin embargo, hay riesgos que mantienen en alerta a los banqueros. El conflicto en Medio Oriente podría presionar al alza los precios internacionales de la energía y los fertilizantes, lo que terminaría golpeando de nuevo la inflación local y endurecería las condiciones de financiamiento externo para Colombia.
Desde el lado del Gobierno, el ministro de Hacienda Germán Ávila anunció que no habrá aumentos adicionales al salario mínimo en 2026, una medida que también apunta a contener presiones inflacionarias. Ávila también confirmó que el Gobierno presentará una reforma tributaria en los próximos días. "El gobierno reconoce la existencia de un problema fiscal en el país, creemos que hay que mejorarlo", aseguró el funcionario.
La Junta Directiva advirtió que las próximas decisiones sobre la tasa dependerán enteramente de cómo avance la información económica y cómo se comporten esos riesgos externos que están latentes.
Fuente original: KienyKe - Portada
