Bananeros rechazán propuesta de Petro de reducir cultivos para enfrentar crisis de agua en el Caribe

El presidente Gustavo Petro sugirió disminuir la producción bananera en la región Caribe para liberar agua para las comunidades, agravadas por la sequía del Fenómeno del Niño. La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira rechazó la idea por "técnicamente equivocada" y advirtió que afectaría a más de 18 mil familias que dependen directamente de este cultivo. El gremio asegura que el sector ya implementa tecnologías para usar el agua de forma eficiente y que la crisis requiere soluciones estructurales del Estado, no sacrificar empleos.
La sequía que ha golpeado duramente a Santa Marta y la región Caribe, intensificada por el Fenómeno del Niño, tiene preocupados a todos. El presidente Gustavo Petro recientemente señaló al sector bananero como uno de los responsables de la crisis hídrica en la zona y propuso reducir los cultivos de banano para destinar más agua potable a las comunidades. Pero esta idea no cayó bien en quienes viven de la tierra.
La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira, conocida como Asbama, salió al paso para rechazar de plano la propuesta presidencial. Aunque reconocen la urgencia de garantizar el acceso al agua potable en el Caribe, los bananeros consideran que la solución planteada es "técnicamente equivocada". José Francisco Zúñiga, presidente ejecutivo de Asbama, fue claro: "Señalar al sector bananero como responsable de esta problemática y plantear la reducción de la producción como salida desconoce tanto las causas estructurales de la crisis como el aporte social y económico que representa esta actividad para el Magdalena".
Los números hablan por sí solos. El cultivo del banano genera el 9,4 por ciento del empleo formal en el Magdalena y mantiene de manera directa a más de 18 mil familias. Alrededor de 500 pequeños productores dependen de este cultivo como su principal fuente de ingresos. Además, el sector aporta unos 800 mil millones de pesos anuales en salarios, dinero que mueve la economía regional de arriba para abajo. Como lo señaló el gremio: "Limitar la producción no afectaría a grandes conglomerados; impactaría directamente a trabajadores, transportadores, técnicos, empacadores y familias campesinas que han construido su proyecto de vida alrededor del campo".
Pero Asbama no se queda en la queja. La asociación subraya que durante años el sector ha implementado iniciativas ambientales para optimizar el uso del agua. Entre ellas están acuerdos con Corpamag, participación en la Plataforma de Custodia del Agua para proteger varias cuencas hídricas del departamento y proyectos de recuperación del ecosistema de la Ciénaga Grande de Santa Marta. En las fincas mismas ya se usan sistemas de riego por goteo y microaspersión, además de estaciones meteorológicas y sensores tecnológicos para mejorar la eficiencia en el consumo de agua. "La discusión sobre el agua debe darse sobre la base de evidencia y no de percepciones. El sector bananero lleva años avanzando en estrategias de uso eficiente y sostenible del recurso hídrico", agregó Zúñiga.
Para los bananeros, el verdadero problema está en otro lado. Insisten en que la crisis del agua en el Caribe obedece a problemas históricos y estructurales que exigen inversiones reales en acueductos, recuperación de cuencas, modernización de distritos de riego y mejor gestión pública. "El sector bananero está dispuesto a seguir siendo parte de las soluciones. Lo que no puede ocurrir es que se pretenda trasladar al agro la responsabilidad de una problemática estructural cuya solución exige acciones integrales del Estado", concluyó el dirigente gremial.
Fuente original: Seguimiento

