Balacera en Usaquén deja dos heridos en estado crítico y revela extorsión a comerciantes

Una balacera registrada el lunes 13 de abril en el norte de Bogotá dejó seis heridos, dos de ellos en estado crítico en la UCI con impactos en tórax y abdomen. Entre las víctimas hay un menor de 8 años que afortunadamente está fuera de peligro. El tiroteo también sacó a la luz un patrón de extorsiones contra comerciantes locales que reciben amenazas de cobros ilegales conocidos como "vacunas".
La tarde del lunes 13 de abril quedará marcada en la memoria de quienes viven en Usaquén. Un tiroteo en el norte de Bogotá dejó un saldo de seis personas heridas, con una gravedad que ha puesto en alerta tanto a las autoridades como a los residentes del sector. Los videos que circulan en redes sociales muestran la crudeza de lo sucedido, pero los números verdaderos están en los reportes médicos que llegan desde la Fundación Cardio Infantil.
Según el parte médico más reciente, la situación más delicada la viven dos hombres de 36 y 75 años que permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos. Ambos recibieron impactos de bala en zonas sensibles del cuerpo: tórax y abdomen. La complejidad de sus lesiones ha requerido vigilancia médica constante. El subdirector de operaciones clínicas, Freddy Bautista Moreno, explicó que los otros cuatro heridos continúan en valoración. Tres de ellos, de 29, 32 y 35 años, están a la espera de posibles cirugías por impactos en abdomen, piernas y extremidades que también les causaron fracturas.
Lo que trae un poco de tranquilidad en medio del horror es saber del menor de 8 años que fue alcanzado. El niño sufrió lesiones en tejidos blandos en la espalda baja y los brazos, pero los médicos confirmaron que se encuentra fuera de peligro y permanece en observación. En un caso como este, esa noticia es casi un milagro.
Pero la balacera no fue un hecho aislado. Tras conocerse los detalles del tiroteo, comerciantes de la zona denunciaron algo que venían sufriendo en silencio: extorsiones sistemáticas. Algunos recibieron panfletos amenazantes en los que les exigían dinero a cambio de permitirles seguir trabajando. Son las llamadas "vacunas", un cobro ilegal que revela el control que grupos armados ejercen sobre esta zona de la ciudad.
Mientras tanto, las autoridades avanzan en la investigación buscando pistas. Revisan cámaras de seguridad e interrogan a testigos. Los primeros indicios sugieren que los atacantes utilizaron una motocicleta para escapar, una modalidad cada vez más común en estos ataques. La ciudad sigue esperando respuestas y, sobre todo, que estos hechos no se repitan.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
