Autoridades destruyen excavadoras del Clan del Golfo usadas en minería ilegal en Antioquia
La Policía, Ejército, Fuerza Aérea y Fiscalía ejecutaron operaciones coordinadas en tres municipios del Bajo Cauca para acabar con puntos de extracción ilegal controlados por el Clan del Golfo. Inutilizaron decenas de excavadoras por valor de millones de pesos, confiscaron mercurio y afectaron directamente las ganancias del grupo armado que se movían en miles de millones mensuales. Las acciones buscan proteger los recursos naturales de la región y frenar los daños ambientales causados por esta actividad delictiva.
En una embestida coordinada contra la minería ilegal en el Bajo Cauca antioqueño, las autoridades colombianas golpearon los bolsillos del Clan del Golfo. La Policía Nacional, la Fuerza Aérea, el Ejército, la Armada y la Fiscalía ejecutaron operaciones en Cáceres, Zaragoza y Nechí como parte del Plan de Campaña Ayacucho Plus, un esfuerzo dirigido a combatir las economías criminales que sostienen a los grupos armados en la región.
El golpe más contundente llegó en Cáceres, donde los uniformados destruyeron dos puntos de extracción de oro. Allí inutilizaron dieciséis excavadoras avaluadas en aproximadamente 8.500 millones de pesos. Según reportaron las autoridades, esa maquinaria tenía capacidad para extraer 22.100 gramos de oro mensualmente, dinero que terminaba financiando estructuras criminales. Con esta intervención, intentan debilitar de manera directa la máquina de ganancias del Clan del Golfo en la zona.
La segunda operación se realizó en la vereda Puerto Jobo de Zaragoza. El Ejército y la Armada, junto con la Fiscalía, encontraron ocho unidades productoras mineras que incluían excavadoras, clasificadoras, motores industriales y motobombas. Toda esta maquinaria superaba los 1.000 millones de pesos y generaría ingresos ilícitos por más de 9.000 millones mensuales para las redes criminales, según cálculos de las autoridades.
Pero no se trató solo de destruir equipos. En Nechí, las autoridades encontraron algo igualmente preocupante: casi mil gramos de mercurio guardados en recipientes plásticos. Este químico, cuya venta está prohibida, es fundamental para extraer oro de manera clandestina pero causa estragos ambientales y sanitarios. El mercurio contamina suelos y fuentes de agua, y representa riesgos graves para la salud humana, causando daños neurológicos irreversibles, problemas renales y afectando especialmente a mujeres embarazadas y niños.
La operación dejó un mensaje claro: el Estado está dispuesto a ir tras los activos criminales en la región. Al inutilizar toda esta maquinaria, las autoridades cortaron una fuente importante de financiamiento para el Clan del Golfo mientras protegían los recursos naturales del departamento de la depredación ambiental. Por ahora, esos municipios respiran un poco más tranquilo.
Fuente original: Minuto30