Atlántico se desborda en violencia: 72 homicidios en dos meses con repunte alarmante en último fin de semana

El departamento del Atlántico registra 72 muertes violentas en lo corrido de 2026, con un pico preocupante de 11 crímenes en un solo fin de semana según datos del experto Arturo García. Barranquilla concentra la mayoría de casos con 33 homicidios, mientras Soledad suma 20. El balance incluye dos masacres, seis mujeres asesinadas y la muerte de un policía, en medio de una disputa territorial entre organizaciones criminales.
La violencia sigue haciendo estragos en el Atlántico. Hasta el 22 de febrero, el departamento ha contabilizado 72 homicidios, una cifra que cobra dimensiones aún más preocupantes cuando se mira el comportamiento reciente. Entre el viernes 20 y el domingo 22 de febrero se registraron 11 crímenes en apenas tres días, con un pico especialmente crítico el viernes cuando se cometieron siete asesinatos en horas de la tarde y la noche, justo después de un Consejo de Seguridad Ministerial realizado en la región.
Barranquilla es el epicentro de esta ola de violencia. De los 72 casos, 33 han ocurrido en la capital del Atlántico. La localidad Metropolitana reporta 12 muertes, entre ellas la del agente de Policía Héctor Julio Jiménez Merlano, quien perdió la vida el sábado 21 de febrero durante un enfrentamiento con delincuentes en la Ciudadela 20 de Julio. La zona Suroccidente también acumula 12 homicidios, Suroriente tiene seis, Riomar dos y Norte Centro Histórico uno. Según el análisis del experto Arturo García, vocero del Sistema Civil de Alertas Tempranas, esta concentración en sectores específicos responde a dinámicas de disputa territorial y ajustes de cuentas entre organizaciones criminales.
Soledad, municipio vecino, también enfrenta una situación crítica con 20 muertes violentas distribuidas en al menos 15 barrios. Las zonas de Vista Hermosa, Don Bosco, Villa Muvdi, Villa Soledad y Las Colonias son las más castigadas. Malambo reporta cinco homicidios, tres de ellos en Caracolí, mientras Puerto Colombia y Galapa no registran hechos de este tipo en lo que va del año.
En el resto del departamento se han documentado 15 asesinatos adicionales. Sabanagrande lidera con cinco casos, seguido por Baranoa y Ponedera con tres cada uno. Manatí, Luruaco, Polonuevo y Usiacurí han reportado al menos un homicidio. El balance también incluye dos masacres: una en el barrio Las Américas de Barranquilla y otra en Ponedera, ambas bajo investigación de las autoridades judiciales.
El panorama se vuelve aún más sombrío cuando se consideran otros indicadores de la violencia. Se han registrado 20 personas lesionadas en ataques sicariales, y dentro de los 72 fallecidos, seis son mujeres asesinadas en medio de este conflicto. García advierte sobre la persistencia de la criminalidad durante el mes de Carnaval y plantea interrogantes sobre cómo evolucionarán estos números en los días restantes de febrero.
Desde el Gobierno Nacional han llegado advertencias. El ministro del Interior, Armando Benedetti, señaló en un Consejo de Seguridad que "Barranquilla continúa entre las más afectadas por el sicariato, el microtráfico y las extorsiones" y atribuyó la problemática a la disputa territorial entre estructuras criminales que compiten por economías ilegales. El ministro identificó que bandas como Los Pepes y Los Costeños estarían detrás de buena parte de los asesinatos selectivos.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, fue más crítico aún. Expresó su inconformidad con los resultados de los diálogos sostenidos con Los Pepes, señalados de estar bajo el mando de Digno Palomino, y con Los Costeños, vinculados a Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias "Castor". Este balance de García intenta servir como alerta temprana para evaluar las dinámicas criminales y reforzar las estrategias de prevención en el territorio.
Fuente original: El Tiempo - Colombia



