Ataques rusos dejan ocho muertos en Ucrania mientras Camerún confirma 16 bajas de sus ciudadanos en el frente

Ucrania reporta nuevos bombardeos rusos con víctimas civiles en ciudades del sureste. El presidente Zelenski critica a países que flexibilizan sanciones mientras continúan los ataques. Camerún confirmó oficialmente por primera vez la muerte de 16 de sus ciudadanos que combatían para Rusia, aunque negaba reclutamientos. El vicepresidente estadounidense J.D. Vance visitó Budapest para respaldar al primer ministro húngaro Viktor Orbán antes de elecciones clave.
La invasión rusa continúa dejando un saldo de víctimas en Ucrania. El martes 7 de abril, autoridades ucranianas confirmaron que al menos ocho personas murieron y aproximadamente dos docenas resultaron heridas en ataques rusos contra ciudades del sureste. La ciudad de Nikopol fue uno de los puntos más golpeados cuando un dron ruso tipo FPV impactó contra un autobús en el centro urbano, incendiando el vehículo. En Jersón, otra ciudad sureña bajo fuego constante, tres adultos mayores perdieron la vida y siete personas más resultaron lesionadas.
El presidente Volodímir Zelenski condenó los bombardeos deliberados contra civiles e hizo un llamado de atención internacional. "Cuando un terror así contra las personas se produce a diario, bloquear nuevas sanciones contra Rusia, intentar debilitar las existentes y comerciar con Moscú resulta extraño", escribió en redes sociales. El mandatario se refería específicamente a decisiones como la moratoria estadounidense sobre sanciones al petróleo ruso, implementada para contener alza de precios. Zelenski también denunció los llamados "safaris" con drones que Rusia realiza en zonas controladas por Kiev en la región de Jersón, donde los ataques causan muertes casi diariamente.
En un frente diferente del conflicto, surgió una noticia que visibiliza la dimensión internacional de la guerra. El Gobierno de Camerún confirmó oficialmente la muerte de al menos 16 de sus ciudadanos que participaban en la invasión rusa. Se trata del primer pronunciamiento oficial del país africano sobre la presencia de sus nacionales en el conflicto. El Ministerio de Relaciones Exteriores camerunés se refirió a los fallecidos como "contratistas militares" que operaban en lo que Rusia llama una "zona especial de operaciones militares", aunque no proporcionó detalles sobre cómo murieron. Ucrania ya había advertido en febrero que más de 1.700 africanos combatían para Rusia, cifra que analistas consideran podría ser mucho mayor.
En el aspecto diplomático, el vicepresidente estadounidense J.D. Vance se reunió en Budapest con el primer ministro húngaro Viktor Orbán, un encuentro interpretado como respaldo político explícito a pocos días de elecciones legislativas cruciales en Hungría. Tras 16 años en el poder, Orbán enfrenta una contienda más cerrada que de costumbre. El primer ministro aseguró que las relaciones húngaro-estadounidenses atraviesan una "edad de oro" desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
Vance aprovechó la reunión para criticar duramente a la Unión Europea, acusando a los "burócratas en Bruselas" de intentar perjudicar la economía húngara e interferir en sus procesos electorales. El vicepresidente estadounidense calificó estas acciones como injerencia externa contra Orbán. El encuentro también incluyó participación de Vance en actos de campaña junto al primer ministro húngaro.
Más allá de la política electoral, la visita también avanzó en cooperación económica y energética. Según reportes, la petrolera húngara MOL estaría evaluando comprar hasta 500.000 toneladas de crudo estadounidense, operación valorada en alrededor de 500 millones de dólares. Este acuerdo refuerza los lazos comerciales en un contexto de reajuste energético europeo.
La visita ocurre en medio de controversia sobre los vínculos de Orbán con Moscú. Reportes indican que el primer ministro húngaro ofreció en 2025 ayudar al presidente ruso Vladimir Putin "de cualquier manera" e incluso propuso organizar una cumbre en Budapest para abordar la guerra en Ucrania. Durante el conflicto, Orbán ha mantenido relaciones cercanas con el Kremlin y ha sido uno de los líderes europeos más críticos respecto a las sanciones contra Rusia.
Fuente original: France 24 - Europa



