Asesinato en aeropuerto de Guayaquil revive guerra entre narcos ecuatorianos ligados a Antioquia

Un hombre fue asesinado en el aeropuerto de Guayaquil el 17 de junio, presuntamente por órdenes de rivales en la disputa por el control de Los Choneros, una organización ecuatoriana. El crimen está conectado con la muerte de un cabecilla llamado JR, quien fue asesinado en Fredonia en 2023 y cuyo cuerpo fue robado de un cementerio en Envigado. La violencia refleja una pugna interna que ha dejado varios muertos y ha generado investigaciones por lavado de dinero a nivel internacional.
En el aeropuerto de Guayaquil ocurrió un nuevo capítulo de sangre en la guerra entre facciones de Los Choneros, la organización criminal ecuatoriana que ha extendido sus tentáculos hasta Antioquia. Carlos Alberto Suástegui Villanueva fue asesinado el miércoles 17 de junio después de llegar de República Dominicana. Según reportes, dos menores de 14 y 15 años abrieron fuego contra él cuando salía de la terminal aérea cerca de las 5 de la tarde, también hiriendo al conductor que lo recogía. Los adolescentes fueron procesados al día siguiente por el delito de asesinato.
Lo que pasó después del atentado muestra lo complicado que es este conflicto. Suástegui no murió en el acto. Sus acompañantes intentaron llevarlo a varios hospitales sin éxito, así que lo trasladaron a un local nocturno en el cantón Durán. Allí fueron interceptados por hombres fuertemente armados en vehículos blindados, quienes sacaron a Suástegui de ese vehículo y lo llevaron en otra dirección hacia El Triunfo, donde finalmente falleció. El cadáver fue ingresado a la morgue de El Triunfo por sus propios acompañantes y después trasladado por la familia para ser velado.
Este asesinato tiene raíces más profundas. Todo comenzó cuando Junior Roldán, alias JR, cabecilla de Los Choneros, fue asesinado en Fredonia, un municipio del suroeste antioqueño, en mayo de 2023. Su muerte abrió una grieta en la organización. Lo más perturbador es que en septiembre del mismo año, su tumba en el cementerio de Envigado fue profanada y su cuerpo robado. Hasta hoy nadie sabe dónde está.
Después de la muerte de JR, el liderazgo de su facción, conocida como Los Águilas, se fragmentó en dos bandos rivales. Por un lado está la facción de alias Gordo Candela, que controla sectores como Virgen de Fátima, Taura y el kilómetro 26. Se cree que fue esta rama la que ordenó matar a Suástegui. Del otro lado estaba Suástegui mismo, quien mantenía influencia en los cantones de El Triunfo y La Troncal. Los Águilas se alineaban con el liderazgo de alias Fito y su hermano alias Javi, quien fue expulsado de Colombia el 18 de junio por orden de Migración.
Mientras tanto, las autoridades están investigando otros crímenes relacionados. Se señala a Suástegui de estar vinculado con un ataque armado contra un bus en la vía El Triunfo-Bucay el 13 de marzo que dejó cinco muertos. Según reportes policiales, una de las víctimas de ese ataque tenía conflictos previos con la estructura que lideraba Suástegui.
El legado de JR también ha generado consecuencias económicas transnacionales. La Fiscalía investiga una red de lavado de dinero operada por familiares del difunto narcotraficante, estimando que entre 2020 y 2024 se blanquearon más de 3 millones de dólares a través de depósitos financieros y negocios. Su viuda, Leidi Tatiana R. H., quien tiene nacionalidades colombiana y ecuatoriana, fue detenida en enero de 2025 con una alerta roja de Interpol. Es acusada de haber ingresado presuntamente más de 1.8 millones de dólares al sistema financiero mediante la empresa Vicmarent S.A.S.
Las autoridades siguen alertas sobre la posible presencia en Medellín de cabecillas de Los Lobos, otra banda ecuatoriana rivalizante con Los Águilas, conocida como Sao-Box y liderada en parte por Abdón Valencia Cortez, alias Boxeador. La violencia entre estas organizaciones parece estar lejos de terminar.
Fuente original: Minuto30
