Asesinan a joven wayuu en Paraguachón, en plena zona fronteriza
Yover Verniquez Pushaina, un joven de la etnia wayuu, fue asesinado a tiros el martes 9 de junio alrededor de las 7:10 de la mañana en el sector La Raya, en Paraguachón, Maicao. Testigos reportan que fue perseguido por varias personas antes de recibir los disparos en una zona de constante tránsito entre Colombia y Venezuela. Las autoridades investigan el caso mientras la comunidad wayuu realiza los rituales ancestrales para despedir al fallecido.
La madrugada del martes 9 de junio amaneció con tragedia en Paraguachón. Yover Verniquez Pushaina, un joven wayuu, fue asesinado a balazos en el sector conocido como La Raya, ubicado justo en la línea fronteriza entre Colombia y Venezuela. El ataque ocurrió poco después de las 7 de la mañana en una zona que, por su ubicación geográfica, es paso constante de comerciantes, transportadores y familias que cruzan entre los dos países.
Según los primeros reportes de quienes presenciaron lo ocurrido, el joven fue perseguido por varios hombres antes de ser acribillado con disparos de arma de fuego. Yover quedó tendido en el lugar mientras sus atacantes lograron escapar sin que hasta ahora se sepa hacia dónde. Aunque algunas versiones apuntan a que se movilizaba por la zona cuando fue interceptado, las autoridades aún trabajan en establecer con exactitud cómo sucedieron los hechos y cuál pudo haber sido el móvil.
El sonido de los disparos generó momentos de pánico entre quienes estaban cerca. La Raya es un punto donde a diario circulan decenas de personas con distintos propósitos, así que el homicidio sacudió a comerciantes, viajeros y residentes de la zona. Cuando familiares y miembros de la comunidad wayuu se enteraron, acudieron al sitio para recoger el cuerpo de Yover y trasladarlo conforme a sus costumbres y tradiciones ancestrales, una forma de honrar y despedir a sus muertos.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado la identidad de los responsables ni los motivos detrás de la persecución y el ataque. Las investigaciones continúan en una zona donde la violencia sigue siendo una amenaza constante para sus habitantes.
Fuente original: La Guajira Hoy



