Asesinado hincha de Junior en Medellín: tenía antecedentes por homicidio y tráfico

Johan Alexander Leal Portela, de 22 años y barranquillero, fue asesinado a puñaladas cerca al estadio Atanasio Girardot durante la final entre Nacional y Junior. Lo que parecía un crimen por intolerancia entre hinchas tomó un giro importante cuando las autoridades revelaron que tenía siete anotaciones judiciales por delitos graves, incluyendo homicidio, tráfico de estupefacientes y extorsión. Según investigaciones, el año anterior había sido capturado por su presunta participación en el asesinato de un tendero en Barranquilla.
Las autoridades de Medellín identificaron al joven asesinado la noche del 8 de junio en inmediaciones del estadio Atanasio Girardot como Johan Alexander Leal Portela, de 22 años y natural de Barranquilla. Aunque el crimen parecía responder a un enfrentamiento entre seguidores rivales, la investigación sacó a la luz un oscuro historial delictivo que cambió significativamente el panorama del caso.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 8:05 p.m. en la Carrera 70 con Calle 47D, zona próxima a la estación Estadio del metro. Leal Portela caminaba acompañado de un primo cuando se encontraron con un grupo de hinchas de Atlético Nacional. Al reconocer que eran seguidores del equipo visitante, los agresores los atacaron. En medio del altercado, el joven barranquillero recibió dos puñaladas en la espalda. Fue trasladado de emergencia a la Policlínica donde falleció horas después a causa de la gravedad de las heridas.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, explicó que la hinchada visitante tenía prohibido el ingreso al estadio, pero muchos intentan disimularse. "Muchas de estas personas se ponen la camisa de Nacional para ingresar al estadio y tratan de pasar desapercibidos. Lo que ocurre muchas veces es que la hinchada local los reconoce y los señala", manifestó Villa. Aclaró que el ataque contra Leal Portela sucedió en vía pública y se investiga aún si logró entrar al Atanasio o si se mantuvo en los alrededores durante el partido.
Sin embargo, el verdadero impacto llegó cuando verificaron los antecedentes de la víctima. Lejos de ser un simple aficionado, Leal Portela tenía siete anotaciones judiciales por delitos graves entre los que figuraban homicidio, tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir, hurto y receptación. Lo más preocupante fue descubrir que el año anterior había sido capturado por su presunta participación en el asesinato de un tendero en Barranquilla, aparentemente un expolicía que fue asesinado por negarse a pagar la llamada "vacuna" que exigían estructuras criminales.
Las autoridades en Medellín continúan revisando cámaras de vigilancia en el sector de Laureles para identificar y capturar a los responsables del homicidio. El caso evidencia nuevamente cómo la violencia en torno al fútbol sigue siendo un problema que afecta la ciudad, aunque en esta ocasión los involucrados tuvieran vínculos con el crimen organizado.
Fuente original: Minuto30