Artista wayuu Elizabeth Pirela expone en Bogotá su obra que fusiona cine, ritual y resistencia indígena

Elizabeth Pirela, cineasta y productora audiovisual radicada en Riohacha, participa en una exposición multimedia titulada Post-Queer Wayuu que se presenta estos días en Bogotá. La muestra reúne trabajos desarrollados desde 2023 por Pirela junto con las artistas Simon(e) Jaikiriuma Paetau y Caribe Montiel, combinando cine experimental, instalación y performance. Entre las obras destacadas está "La danza de las almas muertas", un proyecto de cuatro años que mezcla video, tejidos ancestrales wayuu y materiales como chinchorro y zinc.
La presencia de Elizabeth Pirela en la capital del país marca un hito para la creación audiovisual indígena colombiana. La cineasta, escritora y productora wayuu radicada en Riohacha se encuentra estos días en El Parche Artist Residency de Bogotá, donde participa en una exposición que ya ha recorrido salas de arte en Suiza y Berlín.
La muestra se llama Post-Queer Wayuu y es resultado de una coproducción que Pirela desarrolla desde 2023 junto a las artistas interdisciplinarias Simon(e) Jaikiriuma Paetau y Caribe Montiel. Bajo la curaduría de Olga Robayo, la exposición propone un camino a través de lo que podría describirse como geografías del sentimiento y la política. Lo que une estos trabajos es una mirada que entrelaza la memoria corporal, el ritual, la transformación y la resistencia, todo desde una sensibilidad que cuestiona tanto los patrones occidentales como las estructuras coloniales.
El lenguaje de esta muestra es deliberadamente expansivo. No se trata de una galería tradicional donde se cuelgan cuadros en las paredes. Aquí conviven el cine experimental, las instalaciones visuales y las acciones performáticas. Se trata de formatos que desbordan los límites convencionales del arte, permitiendo que la creadora wayuu explore nuevos territorios creativos.
Dentro de la exhibición destaca "La danza de las almas muertas", una pieza que Pirela creó junto a Paetau durante cuatro años de trabajo que incluyó investigación visual entre los territorios de La Guajira. Lo que comenzó como una búsqueda cinematográfica se transformó en una experiencia multimedia que mezcla video, performance y técnicas ancestrales del tejido wayuu. Los artistas utilizaron como lienzos visuales superficies poco convencionales: chinchorros (hamacas tejidas), fibra de fique, arena y láminas de zinc onduladas.
Esta llegada a Bogotá con acceso abierto al público representa para Pirela una oportunidad de llevar la sensibilidad wayuu, decolonial y queer a nuevas audiencias en el territorio nacional. Es un acto de resistencia artística en formato expandido.
Fuente original: Guajira News


