Ariguaní se rebela: comunidad bloquea carretera por apagones constantes de Afinia

Los habitantes de Ariguaní, cansados de interrupciones eléctricas recurrentes, bloquearon la carretera que conecta El Difícil con otros municipios del Magdalena. La gobernadora Margarita Guerra respaldó la protesta y responsabilizó a Afinia por la crisis, señalando que los apagones afectan la economía, educación y salud de las comunidades. La mandataria exigió soluciones inmediatas a la empresa de energía en lugar de promesas incumplidas.
La paciencia se agotó en Ariguaní. Cansada de soportar cortes de luz constantes y sin explicación, la comunidad decidió parar la carretera. En el sector conocido como Los Contenedores, entre El Difícil y otros municipios del Magdalena, los habitantes levantaron barricadas con llantas, ramas y lo que tuvieran a mano para bloquear el paso. No era un acto de vandalismo: era un grito de desesperación contra Afinia, la empresa que presta el servicio de energía en la región.
Las fallas son de todos los días. Largas, sin previo aviso, sin explicaciones claras. Y cada vez que Afinia promete mejorar, nada cambia. La comunidad lo denunció claro: "las fallas del servicio son constantes y prolongadas, y pese a los compromisos del mejoramiento del servicio, no dan soluciones".
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, no se quedó callada. Respaldó la molestia de la gente y apuntó directo a la empresa. Para ella, Afinia es responsable de estos bloqueos porque es responsable de "una problemática reiterativa que parece no tener respuesta efectiva". La gobernadora ve claro que esto toca fibras profundas: el comercio se cae, los niños no pueden estudiar en paz, los hospitales funcionan a duras penas, y la tranquilidad de las familias brilla por su ausencia.
"Conozco de primera mano lo que significa crecer en un territorio golpeado por interrupciones recurrentes del servicio eléctrico. Magdalena no puede seguir siendo tratado con indiferencia mientras sus ciudadanos pagan las consecuencias de sistemas deficientes y respuestas insuficientes", expresó la mandataria, dejando claro que este no es un problema menor ni de hoy.
En tono de ultimátum, Guerra fue tajante con la empresa: "Exijo a Afinia un pronunciamiento inmediato, claridad sobre las causas de esta suspensión y acciones urgentes que garanticen estabilidad y respeto por los usuarios del Magdalena. La ciudadanía merece soluciones, no excusas; merece servicios dignos, no crisis repetidas. Nuestro departamento no puede normalizar el abandono ni la precariedad en la prestación de servicios públicos fundamentales".
El mensaje está claro: en Ariguaní ya no hay espacio para más promesas vacías ni para esperar milagros de una empresa que no cumple. La gente está en la calle, el departamento los respalda, y Afinia tiene que actuar ya.
Fuente original: Seguimiento

