Arabia Saudita bajo fuego: ¿hasta cuándo aguantará los ataques de Irán sin entrar en guerra?

Irán ataca casi a diario instalaciones sauditas desde finales de febrero, pero el príncipe heredero Mohamed bin Salman ha mantenido la cautela. Según reportes, Arabia Saudita presionó a Estados Unidos para debilitar a Irán sin participar directamente en la guerra. El dilema saudí es complejo: necesita estabilidad para atraer inversiones, pero sus rivales atacan su corazón económico: el petróleo. Los expertos advierten que si los ataques continúan, Riad podría verse obligado a responder.
Las alarmas de defensa aérea no dejan de sonar en Arabia Saudita. El ministerio de Defensa saudita informó el viernes 6 de marzo sobre la interceptación de un misil de crucero en el centro del país, seguido por tres misiles adicionales dirigidos a la base aérea Príncipe Sultán y tres drones detectados al este de Riad. No es un caso aislado. Desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero, Irán ha atacado al reino casi diariamente, poniendo a prueba la paciencia de sus líderes.
Frente a esta escalada, Arabia Saudita se debate entre dos caminos: responder militarmente o mantener la compostura diplomática. El príncipe heredero Mohamed bin Salman, conocido por su acrónimo MBS y líder de facto del reino, inicialmente optó por la no beligerancia, prohibiendo incluso que su territorio se usara para operaciones estadounidenses contra Irán. Pero el tono cambió rápidamente. El ministerio de Asuntos Exteriores saudita advirtió que el país "tomará todas las medidas necesarias para defender su seguridad y proteger su territorio", sin descartar responder a esta "agresión injustificada". Detrás de bambalinas, según reportes del Washington Post, MBS realizó llamadas extraoficiales a Donald Trump desde Riad y su hermano, el ministro de Defensa Khalid bin Salman, viajó a Washington para negociar discretamente con funcionarios estadounidenses. Las afirmaciones fueron negadas categóricamente por Riad.
Para entender la posición saudita hay que comprender sus prioridades. MBS anhela atraer inversiones internacionales, eventos de clase mundial y turistas. La inestabilidad es su peor enemigo. Y aquí está el problema: Irán no ataca al azar. Sus objetivos incluyen específicamente las instalaciones petroleras sauditas, el motor de las ambiciones económicas del reino. Al debilitarlas, Teherán busca desestabilizar a las empresas estadounidenses vinculadas a Aramco, la petrolera nacional. En septiembre de 2019, ataques similares redujeron la producción mundial de crudo en un 5%. Arabia Saudita amenazó entonces con "responder con fuerza", pero en marzo de 2023 sorprendió al mundo firmando un acuerdo de reconciliación con Irán bajo presión china. Para Riad, la paz con Teherán era una garantía de estabilidad.
La participación saudita en la guerra sigue siendo discreta pero real: intercambio de inteligencia, acceso a bases militares, apoyo logístico. Sin embargo, existe una barrera política que Arabia Saudita no puede cruzar fácilmente. Como guardiana de los lugares más sagrados del islam, no puede permitirse aparecer públicamente en guerra junto a Israel, explica Adel Bakawan, director del Instituto Europeo de Estudios sobre Medio Oriente y el Norte de África. Eso alienaria a millones de musulmanes y podría alimentar descontento interno, especialmente en ciudades chiítas del este como Qatif y Al-Ahsa, donde ya han aparecido grafitis hostiles a la familia gobernante.
Pero hay un límite para la paciencia. Según los analistas, "si la Guardia Revolucionaria iraní no cesa sus ataques contra Arabia Saudita, esta se involucrará en el conflicto", pero posiblemente junto a Francia, Alemania y Reino Unido, que ya se declararon listos el 1 de marzo para "acciones defensivas proporcionadas" contra las capacidades militares iraníes. Por ahora, Riad juega un juego peligroso: aguantar los bombardeos esperando que Washington resuelva el problema, sin arriesgar su imagen ni su economía. Pero cada misil iraní que cae en territorio saudita aproxima más esa línea roja que podría cambiar todo.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



