Aqualia no se presentó al debate en Cereté y dejó a concejales sin respuestas sobre el agua

Los directivos de Aqualia faltaron nuevamente a un debate de control político en el Concejo Municipal de Cereté el martes 19 de mayo, intensificando la rabia de habitantes y ediles. La empresa tendría que aclarar los problemas constantes de abastecimiento de agua, bajas presiones y calidad del servicio que afectan al municipio. La ausencia sin justificación ha generado críticas sobre la falta de responsabilidad de la empresa ante los reclamos ciudadanos, obligando a reprogramar el debate.
En Cereté, la paciencia se agota más rápido de lo que llega el agua a los hogares. Así quedó demostrado el martes 19 de mayo cuando los directivos de Aqualia simplemente no aparecieron al debate de control político que el Concejo Municipal había convocado con expectativa. Las sillas destinadas para los representantes de la empresa quedaron vacías, y con ellas, las respuestas que los concejales y la comunidad esperaban escuchar.
La empresa tenía todo anotado para explicar los cortes continuos del servicio, las presiones bajas que reportan distintos sectores y las quejas recurrentes sobre la calidad del agua. Pero no llegó. Durante la sesión, varios cabildantes no escondieron su frustración al señalar que mientras miles de cereteños siguen peleando diariamente por tener agua, Aqualia sencillamente no da la cara ante los reclamos.
Entre los temas que quedaron en el aire figuraban presuntos incumplimientos relacionados con la caracterización de aguas residuales y otros compromisos técnicos que, según denuncian sectores del municipio, siguen sin resolverse. La inasistencia de la empresa fue interpretada por muchos como un acto de desinterés total.
Lo que más molestó a los asistentes fue la sensación de sentirse ignorados. Algunos en tono irónico compararon a Aqualia con "las novias de Barranca", esa expresión popular colombiana que se usa para referirse a quien deja esperando y nunca llega. Otros más direct criticaron que cada vez que se intenta exigir explicaciones, la empresa simplemente las pospone.
Ahora el debate tendrá que ser reprogramado, pero en la ciudadanía crece un cansancio que ya roza la desesperación. Después de meses de problemas golpeando barrios y sectores diferentes del municipio, queda claro que la paciencia de los cereteños también tiene un límite.
Fuente original: Chicanoticias


