Antioquia fue decisiva: cómo De la Espriella ganó la presidencia gracias al voto antioqueño

Abelardo De la Espriella se convirtió en presidente electo de Colombia con una ventaja de aproximadamente 260 mil votos sobre Iván Cepeda. Sin embargo, su victoria dependió casi completamente de Antioquia, donde obtuvo más de 2.1 millones de votos. Sin este departamento, los números habrían favorecido al candidato oficialista. A pesar de las denuncias del gobernador Andrés Julián Rendón sobre constreñimiento electoral por grupos armados, Antioquia reafirmó su posición como bastión de la derecha colombiana.
Con poco más de 260 mil votos de diferencia, Abelardo De la Espriella aseguró su paso a la Casa de Nariño como nuevo presidente electo de Colombia. El abogado costeño, quien llegó a estos comicios como una alternativa al establishment político, logró capitalizar desde la primera vuelta el descontento ciudadano contra la administración Petro. Pero la historia de su triunfo tiene un protagonista inesperado: Antioquia.
Aunque parecería lógico que un costeño construyera su fortaleza en la región Caribe, los números dicen otra cosa. Sin los votos de Antioquia, la contienda hubiera tomado un rumbo completamente distinto. De la Espriella habría llegado a 10.760.000 votos frente a los 11.565.000 de Cepeda. Es decir, habría perdido. Pero contando la votación antioqueña, el panorama cambió radicalmente: el presidente electo alcanzó 12.944.000 votos contra 12.697.000 del candidato oficialista.
En Antioquia, De la Espriella cosechó 2.185.834 votos, consolidando al departamento como uno de los bastiones de la derecha en el país, territorio donde históricamente el uribismo ha sido protagonista. Este respaldo se produjo en medio de un contexto complejo. El gobernador Andrés Julián Rendón había denunciado públicamente en las últimas semanas que varios municipios antioqueños enfrentaban graves problemas de seguridad, con estructuras guerrilleras ejerciendo control territorial. Según las acusaciones, estos grupos armados habrían intentado constreñir electoralmente a poblaciones enteras para favorecerle a Cepeda. Pese a esto, el departamento mostró un apoyo mayoritario a De la Espriella.
Norte de Santander, otro territorio históricamente castigado por la violencia, también registró un respaldo contundente hacia el nuevo presidente electo, completando el mapa de apoyo del ganador en regiones que conocen bien la dureza del conflicto.
Fuente original: Seguimiento


