Antioquia creció más que Colombia en 2025, pero enfría sus motores en 2026

Antioquia logró un crecimiento económico de 2,8% en 2025, superando el promedio nacional de 2,6%, impulsado principalmente por empresas privadas y no por gasto estatal. Los sectores manufacturero, vivienda, comercio y turismo tiraron del carro. Sin embargo, a finales de año y principios de 2026 aparecieron señales de desaceleración: la confianza de los consumidores se derrumbó y los empresarios están más escépticos sobre sus inversiones futuras.
Antioquia terminó 2025 con mejor ritmo que el resto del país. Mientras la economía nacional creció 2,6%, el departamento aceleró a 2,8%, según datos del Dane y proyecciones del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA. La diferencia parece pequeña, pero en la jerga económica es significativa: el departamento encontró su propio camino de crecimiento en medio de incertidumbre política y tensiones globales.
Lo más interesante del resultado es cómo se logró. En Colombia, el crecimiento fue jalonado principalmente por el aumento del gasto público (el gobierno gastó más dinero). En Antioquia, fue diferente: fueron las empresas privadas las que lideraron. "Se confirma que el sector privado es el motor de la economía antioqueña, a diferencia del crecimiento nacional, que ha estado explicado en gran medida por el exceso de gasto público derivado de la expansión de la burocracia estatal", explicó Saúl Pineda, director del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA. En otras palabras: Antioquia creció porque sus empresas producen, venden y exportan más. Colombia creció porque el gobierno abrió más la billetera.
El sector industrial fue estrella. La producción manufacturera en Antioquia creció 4,9% durante 2025 frente a 2024, casi tres veces más que el crecimiento nacional de 1,9%. Es un dato relevante porque la industria ha sido históricamente la columna vertebral del departamento. La vivienda también fue motor importante: se vendieron 173.632 unidades en el país con crecimiento de 12,4%, y las viviendas de interés social (las más accesibles) superaron 100.000 unidades vendidas con expansión de 15,3%. El comercio minorista creció 14,2% en Antioquia, cifra que casi empareja el 14,3% nacional, lo que indica que la gente siguió comprando con confianza durante la mayor parte del año.
Las exportaciones antioqueñas despuntaron. Crecieron 22,6% en 2025, muy por encima del pobre 1,3% que registró todo el país. Esto refleja que el departamento está vendiendo más productos y llegando a nuevos mercados. El turismo también dejó su aporte: 1.2 millones de visitantes extranjeros entraron por el aeropuerto José María Córdova, 11,7% más que en 2024. Cada turista gastó en promedio casi 200 dólares diarios durante cuatro noches, dinero que circuló por hoteles, restaurantes y comercios.
Pero al final del año la fiesta se enfriaba. En diciembre, la confianza de los consumidores en Medellín cayó 10,1 puntos, mientras que a nivel nacional subió 2,9 puntos. Los empresarios también se volvieron más pesimistas: las expectativas sobre crecimiento de ventas para los próximos doce meses pasaron de 73,33% en diciembre de 2024 a apenas 38,33% en diciembre de 2025. Traducción: muchos creen que 2026 será más difícil.
Y los números de lo que empieza no niegan esa preocupación. Las viviendas iniciadas en diciembre cayeron 41,5%, y la disposición a comprar vivienda en Medellín se desplomó 42,5 puntos porcentuales entre diciembre y enero. Para 2026, los analistas esperan un crecimiento más moderado del consumo privado: 3,3% frente al 4% de 2025. Los empresarios tampoco están entusiasmados con invertir en maquinaria y equipo: el balance entre optimistas y pesimistas apenas llegó a 1,67% en diciembre.
¿Qué explica este cambio de humor? El entorno electoral genera incertidumbre. Hay dudas sobre cuáles serán las reglas de juego regulatorias. Las decisiones sobre salario mínimo preocupan. Y en el comercio exterior, el peso más fuerte complica las exportaciones, aunque los cambios políticos en Venezuela podrían abrir una puerta comercial que históricamente fue importante. El desempeño de Antioquia en 2026 dependerá de que recupere la confianza que perdió a fin de año y de que mantenga la capacidad de las empresas privadas para seguir creciendo, tal como lo hizo en 2025.
Fuente original: El Colombiano - Negocios