Antigua terminal de La Pradera: mitad es zona pública, mitad es terreno privado, confirma Banco de Suelos

El predio de la antigua terminal en Montería ha sido foco de confusión durante años, pero ahora está claro: el terreno está dividido legalmente entre una zona pública de 393 metros cuadrados destinada a parqueadero, y un área privada que proviene de una antigua finca adjudicada judicialmente a un particular. La mezcla de ambos espacios generó dudas entre los ciudadanos sobre a quién le pertenecía cada sector.
Después de años de incertidumbre, el gerente del Banco de Suelos Inmobiliario de Montería, Fabián Duarte, sacó a la luz la verdad sobre el predio de la antigua terminal de La Pradera. En conversación con Chica Noticias, explicó que el terreno está divido en dos partes con respaldo legal completamente diferente.
La zona que todo el mundo identifica como parqueadero, esa de unos 393 metros cuadrados que se ve claramente desde la calle 26, sí es de propiedad municipal. El municipio tiene documentado su uso exclusivo como espacio público para estacionamiento, confirmado por una resolución del Ministerio de Vivienda expedida en 2023.
El resto del predio, donde han surgido controversias por construcciones y cerramientos, es cosa diferente. Según Duarte, ese terreno proviene de una antigua finca de aproximadamente 51 hectáreas conocida como El Alivio, que fue adjudicado a un particular a través de un proceso judicial de pertenencia. Este propietario tiene plena legalidad sobre su terreno respaldada por sentencia.
El funcionario señaló que durante años reinó la confusión porque ambos predios están uno al lado del otro, lo que llevó a muchos monterianos a creer que toda la zona era pública. Pero los papeles técnicos, jurídicos y el fallo judicial dejan sin lugar a dudas que se trata de propiedades completamente distintas.
Cuando la comunidad comenzó a cuestionarse por los cerramientos y construcciones en la zona, el municipio intervino pidiendo ajustes. Esto obligó al dueño del terreno privado a corregir los límites de lo que estaba construyendo, respetando los linderos legales.
Hoy la situación está más clara: mientras una parte de la antigua terminal sigue siendo parqueadero público para los habitantes de La Pradera, la otra parte tiene dueño privado con toda la legalidad de su lado.
Fuente original: Chicanoticias
