ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Ansiedad electoral: qué es y cómo manejarla en tiempos de elecciones

Fuente: El Colombiano - Colombia
Ansiedad electoral: qué es y cómo manejarla en tiempos de elecciones
Imagen: El Colombiano - Colombia Ver articulo original

Durante los procesos electorales, muchas personas experimentan estrés, insomnio, irritabilidad y preocupación constante, síntomas que especialistas atribuyen a la incertidumbre sobre decisiones políticas que afectan la vida diaria. Aunque el término "ansiedad electoral" no está documentado científicamente, expertos del Colegio Colombiano de Psicólogos confirman que estos síntomas se intensifican en épocas preelectorales, agravados por la sobrecarga de información en redes sociales y noticias falsas. La solución pasa por reducir el tiempo en pantalla, buscar fuentes confiables, hacer ejercicio y evitar discusiones polarizadas que ahondan problemas familiares existentes.

Cuando se acerca una jornada electoral, el estrés invade a muchos colombianos. No es para menos: las decisiones políticas determinan quién gobernará y cómo se distribuyen recursos en salud, educación y servicios básicos que tocan la vida de cada familia todos los días. Esa incertidumbre sobre el futuro, combinada con la avalancha de noticias, debates en redes sociales, información falsa y discusiones familiares acaloradas, genera una tormenta emocional difícil de manejar.

El término "ansiedad electoral" no aparece en los libros de psicología clínica como diagnóstico formal, pero Martín Alberto Velarde Borjas, representante regional del Campo Psicología Clínica del Colegio Colombiano de Psicólogos, lo explica como "un término que quizá surgió desde el periodismo para explicar de repente una sensación de intranquilidad e incertidumbre frente a unas contiendas electorales". Lo cierto es que durante estas épocas se intensifican síntomas reales: preocupación constante, problemas para dormir, dificultad para concentrarse, irritabilidad exagerada e incluso dolores físicos como dolores de cabeza o estómago. "Hay un miedo de que el plan o el proyecto de vida que uno tiene anclado al país se pueda estropear porque se pierda una elección. Y estos sentimientos de intranquilidad, de incertidumbre, de ansiedad, también pueden conducir a emociones de ira, de rabia, que son muy notorios en redes sociales y en las interacciones familiares", explica Velarde.

Un factor clave que amplifica esta ansiedad es cómo se presenta la información. Los partidos políticos manipulan estratégicamente las emociones de los votantes, y las redes sociales actúan como amplificadores de esa estrategia. Velarde es claro: "todo este vaivén emocional que una persona pueda estar experimentando puede ser producto no solo de la noticia en sí, sino de cómo se presenta la información". Los algoritmos están diseñados precisamente para mantener a los usuarios activados emocionalmente, mostrando contenido que genera inquietud, nerviosismo o rabia. Manuel Mayorga Amórtegui, del Colegio Colombiano de Psicólogos, describe los algoritmos como un "espejo emocional": refuerzan constantemente las creencias políticas que ya tenemos, creando la ilusión de que nuestra posición es mayoritaria cuando solo estamos viendo lo que coincide con nuestras propias convicciones.

¿Cómo enfrentar entonces esta ansiedad? Los especialistas recomiendan, en primer lugar, alejarse de las pantallas. Velarde enfatiza que "una distancia saludable de las redes sociales puede ser una forma de calmar esa ansiedad". Si necesitas mantenerte informado, busca fuentes confiables: periódicos, noticieros o canales que consideres creíbles, evitando la sobrecarga de información contradictoria y noticias falsas. Cuando sientas que la ansiedad te trepa por el cuerpo, técnicas simples como respirar profundamente —inhalando por la nariz, sosteniendo un momento y exhalando lentamente por la boca— pueden traerte calma. El ejercicio también funciona: un paseo, estiramientos o bailar con tu música favorita ayudan a despejar la mente.

En el frente familiar, Velarde advierte que los conflictos electorales a menudo actúan como cortina de humo de problemas más profundos que ya existían: rivalidades entre hermanos, roces entre padres e hijos. La solución no es ganar una discusión política, sino resolver esos problemas de base. Y aquí viene un mensaje importante para todos: "no existe tal cosa como buenos y malos. Yo creo que la vida, la política, la situación económica y sociopolítica de un país es más compleja que decir: 'unos son buenos y otros son malos'. Creo que es importante entender que en lo probablemente malo hay algo de bueno y en lo bueno también puede haber algo de malo y eso nos puede ayudar a afrontar cosas como la intolerancia, la polarización", concluye Velarde. Escucharse mutuamente y otorgarse el beneficio de la duda es lo que permite construir un país más cohesionado.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

Noticias relacionadas