Anla autoriza a EPM subir el embalse de Hidroituango para enfrentar sequía

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales autorizó elevar el nivel máximo del embalse de Hidroituango de 408 a 420 metros sobre el nivel del mar. La medida busca aumentar la capacidad de almacenamiento de agua como protección ante la posible intensificación de El Niño. Hidroituango genera cerca del 17% de la energía que consume Colombia, por lo que mantener adecuados niveles de agua es fundamental para evitar racionamientos eléctricos.
EPM ya tiene luz verde de la Anla para elevar el nivel máximo del embalse de Hidroituango. El incremento será de 408 a 420 metros sobre el nivel del mar, una decisión que busca reforzar las defensas del país frente a los posibles efectos de El Niño sobre el sistema energético nacional.
La medida responde a la necesidad de aumentar la capacidad de almacenamiento de agua en la central hidroeléctrica. Según John Maya Salazar, gerente de EPM, esta autorización "permitirá operar el embalse en su máxima capacidad técnica para asegurar el funcionamiento estable de las turbinas durante temporadas de sequía". En otras palabras, tener más agua guardada significa poder mantener la generación de energía sin interrupciones cuando las lluvias escasean.
El contexto es relevante. Hidroituango no es cualquier proyecto: aporta cerca del 17% de la energía que consume Colombia. Si su embalse se vacía demasiado durante una sequía prolongada, el país enfrenta serios riesgos de racionamientos de electricidad. De ahí la importancia de esta decisión para la seguridad energética nacional.
Sin embargo, EPM también señaló que el incremento de la cota requerirá un monitoreo permanente y una operación cuidadosa del sistema. La empresa está consciente de que elevar el nivel del agua implica riesgos para las comunidades ubicadas aguas abajo, como Puerto Valdivia y Tarazá, por lo que la vigilancia constante del embalse se convierte en una responsabilidad crítica.
Con esta autorización, EPM fortalece la reserva hídrica de la central y busca reducir el impacto que podría generar una disminución prolongada de lluvias. Es una apuesta por la prevención: tener más agua disponible ahora para evitar problemas mayores cuando El Niño apriete.
Fuente original: Seguimiento

