Angie Rodríguez expone amenazas, extorsión y espionaje dentro del Gobierno Petro

La directora del Fondo Adaptación denunció públicamente amenazas intimidantes, exigencias económicas y presuntos casos de espionaje que vivió durante meses en su cargo. Las acusaciones incluyen señalamientos contra funcionarios como Carlos Carrillo, Juliana Guerrero y Raúl Moreno, y están relacionadas con su resistencia a firmar contratos de gran magnitud con recursos públicos. Rodríguez entregó pruebas a la Fiscalía y al Gaula, y pidió protección al presidente Petro para ella y su familia.
Después de guardar silencio durante un tiempo, Angie Rodríguez, directora del Fondo Adaptación, decidió romper el secreto y contar públicamente las acusaciones que ha enfrentado dentro del Gobierno del presidente Gustavo Petro. En entrevistas con La FM y la revista Semana, la funcionaria relató una serie de hechos que van desde amenazas directas hasta presiones internas que la llevaron a vivir en un ambiente que describe como hostil y asfixiante.
La decisión de hablar no fue fácil. Rodríguez explicó que aguantó en silencio un tiempo prolongado, pero llegó un momento en el que simplemente no pudo más: "Fue un basta ya (…) no aguantaba más", dijo. Según su relato, muchas de estas situaciones ya había las había reportado a las autoridades antes de hacerlas públicas, y en todos los casos ha entregado material probatorio a la Fiscalía y al Gaula, incluyendo chats, audios y capturas de pantalla.
Las amenazas que denunció Rodríguez fueron particularmente intimidantes. Recibió mensajes con frases como "me iba a llover fuego" y "me iba a joder por bocona", que según su versión estarían vinculadas a comentarios de Carlos Carrillo. La presión era constante y abrumadora. En La FM relató: "No me dejaban ni respirar (…) yo me levantaba y decía con qué me van a salir". Cuando habló con Semana sobre lo que interpretaba de esas amenazas, fue más directo: "O me quiere matar o me quiere llevar presa".
Lo que comenzó como hostigamiento escaló hacia lo que ella describe como extorsión. Según contó a Semana, le exigieron dinero inicialmente con una cifra específica, "20 de los grandes", cifra que después aumentó. La presión venía acompañada de intimidación directa: "Pero él después me dice que era más, y si usted no me los da en tanto tiempo, usted ya sabe lo que le va a pasar", relató. El miedo la llevó a pagar. "Me llené de pánico, me imaginé lo peor. Yo dije, me van a pegar un tiro, o a mi hijo van a ir a buscarlo al colegio", contó en La FM, explicando que este episodio fue uno de los detonantes para salir a denunciar.
También denunció la existencia de un "espía" dentro del Fondo Adaptación que reportaba sus movimientos y conversaciones a terceros, lo que considera un caso de espionaje dentro de una entidad del Estado, presuntamente vinculado al entorno de Carlos Carrillo. Sumado a esto, Rodríguez señaló a varios funcionarios del Gobierno. Sobre Carrillo, dijo que el conflicto surgió porque ella cuestionó el manejo de recursos en la UNGRD, especialmente la ejecución de dineros para emergencias. También mencionó a Juliana Guerrero, contra cuyo nombramiento se opuso por irregularidades que detectó en sus títulos académicos. "Yo me opuse", explicó en La FM. Según Rodríguez, Guerrero sería parte de un grupo que buscaba sacarla del Gobierno, y aseguró que "se ufanaba de tener vínculos con el ELN". Un tercer nombre que surgió fue el de Raúl Moreno, a quien describió como una figura influyente dentro del Gobierno y relacionada con tensiones internas. Vinculó su nombre con un episodio que ocurrió en la casa de sus padres: "No fue un hurto, fue para amedrentarme para que me quedara callada".
El hilo conductor de todo esto, según Rodríguez, es su defensa de los recursos públicos. En La FM fue enfática: "Los recursos públicos son sagrados". La funcionaria se negó a firmar contratos de gran magnitud y buscó mecanismos que blindaran el dinero del Estado. Esa resistencia generó presiones. "Ahí tengo el billón de pesos (…) ese es el desespero", dijo, sugiriendo que el interés sobre esos recursos pudo haber intensificado los conflictos. Incluso durante la supuesta extorsión, le habrían pedido que actuara sobre esos dineros, reforzando su decisión de acudir a las autoridades.
Rodríguez dejó claro que ahora es responsabilidad de las instituciones determinar si lo que denuncia es válido. En La FM subrayó: "La Fiscalía y un juez de la República determinarán si lo que estoy diciendo es válido". Sin embargo, también hizo un llamado directo al presidente. "Señor presidente, por favor proteja mi vida y la de mi familia", pidió. Carrillo, señalado por Rodríguez, ha negado las acusaciones y ha sostenido que se trata de una estrategia mediática.
Fuente original: La FM - Colombia

