Angie Rodríguez destapa una "guerra a muerte" en Palacio: amenazas, espionaje y extorsión por 20 millones

La exdirectora del Dapre y cercana colaboradora del presidente Petro reveló en entrevista con Semana una serie de escándalos dentro del Gobierno que van desde presuntas amenazas y extorsiones hasta espionaje orquestado por altos funcionarios. Rodríguez señala al director de la UNGRD Carlos Carrillo, al jefe de despacho Raúl Moreno y a la polémica Juliana Guerrero como los principales actores detrás de complots para sacarla del poder. La exfuncionaria además denunció haber pagado 20 millones de pesos en extorsión y pidió públicamente al presidente que "pare esto" porque teme por su vida y la de su hijo.
En las sombras de la Casa de Nariño ocurre algo que Angie Rodríguez decidió sacar a la luz en las últimas horas. La politóloga de 32 años, quien fue la mano derecha del presidente Petro durante más de un año en el Dapre, reveló en entrevista con la revista Semana una serie de acusaciones contra funcionarios de alto nivel del Gobierno que incluyen extorsión, espionaje, amenazas y hasta supuestos vínculos con grupos ilegales. Según ella, el círculo de poder en Palacio está "enceguecido" por el dinero y la política, lo que ha generado lo que describe como una verdadera "guerra a muerte" entre funcionarios. Rodríguez enfatizó que teme genuinamente por su seguridad y pidió al presidente que intervenga.
El primero en la lista de acusados es Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Rodríguez aseguró que Carrillo le ha estado pagando a una persona para espiarla y obtener información comprometedora. Según su relato, recibió videos donde supuestamente Carrillo habría reconocido la existencia de un espía en su oficina y habría mencionado "la acción del Caballo de Troya". La exfuncionaria describió esto como "concierto para delinquir" cuyo objetivo sería "exterminarme". El conflicto entre ambos viene de atrás: en enero Carrillo fue expulsado de un grupo de WhatsApp de funcionarios tras criticar a Rodríguez, momento en el que lanzó duros comentarios contra ella.
Otro capítulo turbio que Rodríguez destapó es el de la extorsión. Afirmó que fue contactada por desconocidos que amenazaban con divulgar documentos y chats comprometedores si no pagaba dinero. Inicialmente le exigieron 50 millones de pesos, luego bajaron a 20 millones, cantidad que ella asegura haber pagado por miedo a represalias contra su familia. La exfuncionaria señaló a su exasesor Miguel Ángel Ospino Romero como el principal sospechoso de estar involucrado en estas extorsiones. En diciembre pasado, desconocidos ingresaron a la casa de su familia y destruyeron el lugar, llevándose solo una bolsa azul con documentos personales, lo que ella interpretó como un acto de amedrentamiento organizado.
Juliana Guerrero, la figura que ha causado múltiples dolores de cabeza al presidente Petro, también fue blanco de las acusaciones de Rodríguez. La exdirectora del Dapre aseguró que Guerrero maneja el poder en varias entidades del Gobierno y que ella misma fue quien denunció que los títulos profesionales de Guerrero eran falsos. Rodríguez recordó que cuando le pidió que publicara la hoja de vida de Guerrero, desconfiaba de que pasara los filtros. Semanas después le informaron que tenía los títulos, pero al revisarlos, encontró inconsistencias evidentes. "¿Quién se va a graduar en menos de quince días? Nadie", cuestionó. A partir de ese momento, Guerrero se convirtió en su enemiga. Rodríguez también mencionó, sin pruebas concretas, que Guerrero supuestamente se ufanaba de tener vínculos con el ELN.
El jefe de despacho presidencial Raúl Moreno también fue señalado por Rodríguez como parte de un complot para sacarla del Fondo de Adaptación. Ella afirmó que Moreno y Carrillo eran amigos de antes y que se unieron específicamente para quitarla del cargo. Describió a Moreno como "un hombre conspirador que todo el tiempo le está metiendo temas al señor presidente". También insistió en una percepción compartida por analistas y petristas críticos: que el presidente Petro está aislado dentro de su propio Gobierno y que Moreno es uno de los principales responsables de ese aislamiento. Moreno respondió a través de Blu Radio diciendo que "si a alguien es difícil de encerrar es al mismo presidente".
Rodríguez también reveló preocupaciones sobre la presión que sufre Petro dentro de su propio círculo. Mencionó el caso del anterior director de la Policía, general Carlos Fernando Triana, quien según ella fue removido del cargo por cuestiones políticas de muy bajo nivel. Afirmó que Triana fue sacado "porque le inventaron un cuento" sobre una reunión que tuvo en Medellín con el alcalde Federico Gutiérrez, cuando el general simplemente estaba cumpliendo funciones institucionales.
Con todo lo que reveló, Rodríguez hizo una aclaración inusual pero significativa: "no tengo la intención de suicidarme", una frase que deja ver el nivel de temor que experimenta. Pidió directamente al presidente que "pare esto" porque su vida y la de su hijo están en riesgo. Aseguró estar en "un estado de indefensión total" con una seguridad "limitada y precaria" y dijo haber entregado a las autoridades competentes todos sus audios, chats y documentos relacionados con las amenazas y extorsiones que ha sufrido.
Sin embargo, vale aclarar que la propia Rodríguez no está exenta de polémicas. Se han revelado escándalos sobre nombramientos irregulares de cargos en Presidencia y el Fondo de Adaptación durante su gestión. En el círculo presidencial, como ella misma señaló, "nadie se salva".
Fuente original: El Colombiano - Colombia

