Analistas: segunda vuelta es mejor para frenar los extremos en Colombia

Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella han dicho que quieren ganar en primera vuelta el 31 de mayo de 2026, pero expertos creen que eso no es posible. Los analistas consultados aseguran que una segunda vuelta sería más beneficiosa para el país porque obligaría a los candidatos a negociar y moderar sus posiciones políticas, reduciendo la polarización que hoy caracteriza la carrera presidencial.
La carrera presidencial colombiana se ha caracterizado por ataques personales entre candidatos y una polarización marcada. Desde mediados de 2025, el panorama político se ha reducido a dos nombres que dominan la contienda: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Ambos han manifestado públicamente su intención de ser elegidos directamente en primera vuelta, sin necesidad de una segunda ronda de votación. Sin embargo, analistas políticos consultados por La FM consideran que esto no es realista en el contexto electoral colombiano actual.
Juan Falkonerth, analista político, señala que "estamos viendo dos proyectos políticos antagónicos, totalmente opuestos, donde cada uno defiende unos ideales y unas bases políticas propias de sus planes de trabajo". Esta confrontación ha generado una polarización considerable en el país. Falkonerth se basa en las encuestas disponibles para afirmar que aunque Cepeda y De la Espriella podrían liderar la votación, ninguno tiene sufragios para alcanzar el 50+1 necesario por ley, argumentando que "definitivamente ningún candidato parece tener los votos suficientes para que tengamos presidente de la República en nuestras elecciones".
Gabriel Cifuentes, otro analista consultado, va más allá y plantea que una segunda vuelta sería "conveniente para reducir el extremismo" en Colombia. Explica que si alguien ganara en primera vuelta, significaría que hay "una facción que se impone sobre la otra", lo que a nivel político resulta "inconveniente" porque "no hay incentivos en diálogos" y eso afecta la forma en que después funciona el legislativo. Una victoria directa permitiría al ganador "no tener que hacer negociaciones, lo que le ayudaría de alguna manera a tener menos compromisos a nivel político", anota Falkonerth.
La segunda vuelta, en cambio, obligaría a los candidatos finalistas a buscar alianzas políticas para ampliar su base electoral. Esto los forzaría a negociar y a moderar el impacto de sus ideas más radicales. "Cuando no hay un escenario de segunda vuelta no hay incentivos para alianzas", concluye Cifuentes.
Si Cepeda ganara en primera vuelta, demostraría que "la izquierda logró mostrar que tienen la contundencia para conseguir ese triunfo" y contaría con "un apoyo ciudadano considerable", según Falkonerth. Por su parte, si Abelardo de la Espriella lograra esta hazaña, sería "una derrota fuertísima al proyecto político del presidente Gustavo Petro", con consecuencias importantes para la izquierda.
Más allá de los resultados electorales, Cifuentes enfatiza que quien sea elegido presidente deberá ser "consciente de la responsabilidad que tiene para mantener a Colombia en un espacio democrático". Las campañas han sido cargadas de ataques y narrativas agresivas, pero el próximo mandatario debe entender que gobernar va más allá de ganar una contienda política.
Fuente original: La FM - Colombia

