Álvaro Uribe rechaza indagatoria por masacres en Antioquia: "Quieren llevarme a morir en cárcel"

La Fiscalía citó al expresidente Álvaro Uribe a indagatoria por las masacres de El Aro y La Granja, ambas de los años noventa en Antioquia, así como por el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle. Uribe sostiene que las investigaciones carecen de fundamento y que buscan afectarlo políticamente. El exmandatario asegura que en treinta años no han encontrado pruebas en su contra.
Álvaro Uribe informó hace poco que la Fiscalía lo llamó a indagatoria por investigaciones relacionadas con las masacres de La Granja (1996) y El Aro (1997), ambas perpetradas por paramilitares en Antioquia cuando él era gobernador. A través de redes sociales, el expresidente confirmó que sus abogados le notificaron sobre esta citación. También deberá comparecer por el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, ocurrido en Medellín en 1998, y por asuntos ligados a la hacienda Guacharacas, propiedad familiar.
Durante una entrevista con La FM, Uribe fue crítico con la decisión judicial. Afirmó que la citación ocurrió justo antes de elecciones electorales y sin que previamente se practicaran todas las pruebas decretadas. El exmandatario consideró que esta actuación responde a intereses políticos y expresó su convicción de que "quieren llevarme a morir a una cárcel". También señaló que las autoridades buscan "entregarle a Petro ese trofeo", en referencia al actual presidente.
Uribe insistió en que desde finales de los noventa ha enfrentado investigaciones sobre estos hechos sin que hayan arrojado resultados. "Desde el año 97 han investigado y nunca encontraron nada", manifestó, cuestionando la aplicación de la "teoría del dominio" en el proceso y calificando las acusaciones como interpretaciones sin sustento sólido. El expresidente argumentó que durante su gestión realizaba "consejos de seguridad diarios" con presencia de autoridades competentes.
Respecto a la masacre de El Aro, Uribe presentó argumentos sobre registros oficiales. Explicó que las bitácoras demuestran que no hubo vuelos de la gobernación hacia el lugar de los hechos y que los helicópteros mencionados en el expediente estaban bajo administración del servicio de salud departamental, no de su despacho. "Eran manejados de forma independiente al despacho del gobernador", precisó, asegurando que esto era verificable en registros oficiales.
El exmandatario también se refirió a testimonios atribuidos a Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar. Dijo que según información de su defensa, Mancuso inicialmente indicó que el crimen correspondía a decisiones de otros actores. "Hace años dijo que fue un tema de Carlos Castaño", expresó, aunque reconoció que luego hubo cambios en esas declaraciones.
Sobre el asesinato de Jesús María Valle, Uribe rechazó cualquier vinculación. "Nadie puede decir que yo he amenazado a alguien", afirmó, y sostuvo que incluso compartieron espacios públicos relacionados con el orden público en Antioquia. El expresidente advirtió que percibe un riesgo de que se dicte en su contra una orden de captura o medida de aseguramiento. Reiteró que continuará enfrentando las actuaciones judiciales dentro del marco legal y enfatizó que "he servido a Colombia con transparencia".
Fuente original: La FM - Colombia


