Álvaro Uribe entrega anónimo a la Fiscalía acusando a gobernador por muerte de candidato

El expresidente Álvaro Uribe entregó a la Fiscalía un documento anónimo que, según él, vincula a un gobernador con el asesinato de un excandidato presidencial. La información llegó por teléfono y Uribe pidió que la pusieran por escrito. El caso ha generado reacciones políticas inmediatas, con el presidente Petro cuestionando la credibilidad del anónimo y el gobernador de Nariño manifestando sentirse amenazado por la divulgación.
La entrega de un documento anónimo a la Fiscalía General de la Nación por parte del expresidente Álvaro Uribe ha desatado una tormenta política en el país. Según informó la periodista Darcy Quinn, el exmandatario recibió una llamada telefónica con información que consideró relevante y pidió que se la pusieran por escrito para entregarla formalmente a las autoridades competentes. El acto ha provocado pronunciamientos desde la Presidencia de la República y otros sectores, que cuestionan tanto la veracidad del contenido como sus implicaciones para la seguridad de funcionarios públicos.
Uribe justificó su proceder señalando que tenía la obligación legal de informar. Según Quinn, el expresidente enfatizó que "si a uno le dan una información y uno omite dársela a las autoridades, eso es un delito". El documento no fue entregado a los medios por Uribe directamente, sino que su acceso ocurrió a través de los canales de la investigación judicial. Quinn aclaró que la credibilidad del contenido debe ser evaluada exclusivamente por la Fiscalía, indicando que "si tiene o no tiene credibilidad, eso lo tiene que investigar la fiscalía".
La reacción presidencial fue inmediata. Gustavo Petro vinculó el hecho con una supuesta "alianza Uribe-Noboa" destinada a interferir en el proceso electoral. El mandatario criticó el uso de versiones sin sustento probado, diciendo que "con la tesis de un anónimo, el señor Álvaro Uribe acusa al gobernador de ser cómplice de la de Uribe Turbay y a mi gobierno". El gobernador de Nariño, por su parte, manifestó sentirse en riesgo personal tras la divulgación pública del contenido.
Quinn defendió la importancia de no descartar este tipo de comunicaciones por su forma. Argumentó que "los anónimos no llegan en papel membreteado siempre, ni en excelente caligrafía, ni con excelente ortografía". Para la periodista, el formato del mensaje es secundario frente a la obligación institucional de verificar la información.
Sobre la reacción del gobernador nariñense, Quinn aclaró que en su reporte inicial "jamás mencioné al gobernador de Nariño" y expresó extrañeza ante que el funcionario "se autoincluyó o asumió que estaban hablando de él". La periodista subrayó que el nombre no fue citado porque el caso se encuentra en etapa preliminar. Para Quinn, las múltiples reacciones demuestran la necesidad de investigación formal: "tantas reacciones alrededor de este tema dejan claro que hay que investigarlo".
Finalmente, Quinn enfatizó que estas denuncias no pueden ser desestimadas de manera inmediata por el sistema judicial. Las "versiones que no se pueden descartar a la ligera" deben ser objeto de investigación formal que determine si el texto constituye prueba procesal o si, después de las pesquisas, se concluye que no hay méritos para continuar. Lo que aparenta ser un papel insignificante podría resultar determinante en una investigación mayor.
Fuente original: La FM - Colombia


