Alsec: la empresa paisa que convierte desperdicios en alimentos y ya colabora con la NASA

Una compañía de Medellín transformó la deshidratación de huevos en un negocio que resuelve tres problemas simultáneamente: el hambre en Colombia, el desperdicio de alimentos y la contaminación ambiental. Con tecnología propia y 17 patentes, Alsec ahora trabaja con la NASA en alimentos para la misión a Marte de 2030, y beneficia a más de dos millones de niños en programas escolares usando subproductos que antes se botaban.
Cuando Mauricio Vargas recorría los pasillos del seminario mientras consideraba convertirse en sacerdote, vio de cerca la crudeza del hambre en Colombia. Años después, estudiando Ingeniería Mecánica en la Universidad Pontificia Bolivariana, una visita a su compañero Javier Amórtegui en una clínica derivó en una conversación que cambió todo. De esos dos encuentros nació Alsec, una empresa que hoy mueve 180 empleados en tres plantas de producción y ha capturado la atención de agencias espaciales internacionales.
La historia de Alsec es en realidad la historia de un desperdicio invisible. Cuando se fabrica queso, por ejemplo, se extrae la proteína de la leche y el resto (el suero) se bota. El problema es brutal: un litro de ese suero contamina mil litros de agua. Pero aquí viene el giro: ese mismo suero descartado contiene proteína whey, la de mayor absorción del planeta, la misma que venden en tarros costosos para deportistas y pacientes en unidades de cuidados intensivos. Vargas y Amórtegui vieron la oportunidad donde otros ven basura. No le pidieron a las queseras que regalaran el suero. Se lo compraron. Eso transformó el residuo en un activo financiero para productores que ganaban cero con un material que contaminaba.
La empresa desarrolló tecnologías propias para convertir líquidos en polvos. El nombre Alsec viene de "alimentos secos" y su primer producto fue huevo en polvo deshidratado por atomización. Pero el negocio nunca fue solo hacer proteína en polvo. Según cuenta Vargas, "el propósito conspira mucho antes de que lo conoces". En Colombia hay más de 500 mil niños en inseguridad alimentaria, 17 mil de ellos en desnutrición severa, mientras simultáneamente se botan millones de toneladas de comida. Toda la proteína que consume el país viene importada. Alsec se convirtió en la primera planta local que produce proteína con propósito real: cerrar esa brecha.
El salto de lo local a lo global llegó cuando la empresa se presentó a convocatorias internacionales. Ganó un reconocimiento de la Organización de Estados Americanos por su innovación. Pero lo que capturó la imaginación global fue su participación en el Deep Space Food Challenge de la NASA. La agencia espacial buscaba alimentos para la misión a Marte que despegará en 2030, un viaje de tres años. Alsec propuso algo audaz: impresión 3D de comida usando moléculas puras de alimentos. La idea no era solo nutrir. Vargas explicó que después de comer lo mismo durante 933 días en el espacio, un astronauta necesita más que calorías. Por eso Alsec desarrolló un sistema donde los mensajes de apoyo desde la Tierra se imprimen junto con la comida. Como dijo Vargas, en ese escenario "será tal vez el más poderoso brownie creado por el mayor número de personas". La NASA eligió a Alsec como una de sus empresas colaboradoras.
Pero mientras esto sucedía en laboratorios de innovación, la empresa nunca olvidó el punto de partida: los niños hambrientos de Colombia. Alsec convierte omega 3 en polvo usando microencapsulación, una técnica que protege este nutriente crítico para el desarrollo cerebral. Lo introducen en la bienestarina de los Programas de Alimentación Escolar, llegando a más de dos millones de menores. La geografía montañosa del país no siempre permite acceso al pescado fresco, así que la empresa resolvió ese problema en laboratorio.
Todo comenzó con lo que Vargas llama "muchas ganas pero poco desde lo material". El primer equipo fue armado con piezas recuperadas, un ventilador que les sobraba y la creatividad de ingenieros dispuestos a inventar. Hoy la empresa ha desarrollado 17 patentes propias. En la planta de Llanos de Cuivá han procesado más de 11 millones de litros de suero que habría terminado contaminando acuíferos. Una frase resume su trayectoria: "Donde pongas tu creer está el poder".
Fuente original: El Colombiano - Negocios