Alibaba explota en Wall Street: sus acciones alcanzan US$90 en histórico debut
El gigante chino del comercio electrónico Alibaba debutó en la Bolsa de Nueva York el viernes con un precio de acción que alcanzó US$90, muy por encima de los US$68 fijados inicialmente. La compañía controla el 80 por ciento del comercio electrónico en China y funciona como puente entre exportadores chinos y compradores mundiales. El debut fue tan exitoso que sus acciones costaron más que las de empresas estadounidenses tradicionales como Boeing y Walt Disney.
Alibaba llegó a Wall Street el viernes pasado y la bolsa le dio la bienvenida con los brazos abiertos. Las acciones de la compañía china arrancaron su cotización en la Bolsa de Nueva York con un precio inicial de US$68 por acción, pero el entusiasmo de los inversionistas fue tal que el valor se disparó hasta los US$90 durante la jornada de negociación. Para ponerlo en perspectiva, esto significa que las acciones de Alibaba costaban más que las de Boeing o Walt Disney, dos de las empresas más antiguas y respetadas de Estados Unidos.
El hecho de que una compañía asiática recién llegada al mercado estadounidense superara en precio a gigantes estadounidenses consolidados dice algo importante sobre la confianza que existe en el modelo de negocio de Alibaba. Y esa confianza no es infundada. En China, Alibaba controla el 80 por ciento del comercio electrónico, lo que significa que de cada 10 compras por internet que hace un chino, 8 pasan por sus plataformas. Con una oferta masiva de productos, la empresa se convirtió en el lugar donde millones de personas compran casi de todo.
Pero Alibaba no solo vende dentro de China. La compañía también cumple un papel crucial conectando a los exportadores chinos con compradores de todo el mundo, funcionando como la puerta de salida de los productos fabricados en Asia hacia mercados globales. Este doble modelo de negocio, tanto doméstico como internacional, parece ser lo que fascinó a los inversionistas en su debut.
Fuente original: BBC Mundo - Economía