Alcaldía cierra clínica estética ilegal en Bogotá tras operativo encubierto en Usaquén

La Alcaldía de Bogotá desmanteló un consultorio en el barrio Santa Bárbara Occidental que realizaba procedimientos estéticos invasivos sin autorización, ofreciendo rinomodelaciones por un millón de pesos en una hora. Los funcionarios entraron disfrazados de clientes y encontraron materiales médicos como ácido hialurónico y anestesia local. El sellamiento del lugar será indefinido mientras avanzan las investigaciones para determinar si hubo riesgos para la salud de los pacientes.
En una operación que bien podría salir de una película de espías, funcionarios de la Alcaldía de Bogotá entraron camuflados a un local ubicado en Usaquén con cámaras ocultas y vestidos de civiles. Su misión: cerrar un consultorio que estaba realizando procedimientos estéticos de alto riesgo sin permiso legal alguno. El lugar, ubicado en el barrio Santa Bárbara Occidental, hacía publicidad de rinomodelaciones (remodelación de la nariz) que realizaba en apenas una hora y cobraba tan solo un millón de pesos por el procedimiento.
Lo que encontraron los inspectores fue preocupante. El establecimiento operaba bajo la fachada de una clínica odontológica, pero en realidad estaba haciendo procedimientos invasivos que estaban completamente fuera de sus permisos. Durante el operativo, los funcionarios simularon ser clientes para verificar en qué condiciones se realizaban realmente estos tratamientos. En la inspección hallaron ácidos hialurónicos, anestesia local y diversos dispositivos médicos que se usaban en las intervenciones. "Se encontró que el establecimiento no está autorizado para prestar servicios de rinomodelación", se señaló en el procedimiento. Su licencia solo le permitía ofrecer servicios odontológicos, nada más.
La intervención llegó después de que ciudadanos denunciaran irregularidades sospechosas en el lugar. Las autoridades verificaron que había inconsistencias graves tanto en la habilitación del establecimiento como en la forma en que se realizaban los procedimientos médicos invasivos. Esto ocurre en un momento en el que el país sigue conmocionado por el caso de Yulixa Toloza, que ha puesto los reflectores sobre la necesidad de controlar estos servicios.
Ahora el local permanecerá sellado de manera indefinida mientras avanzan las investigaciones administrativas. Las autoridades están analizando si los pacientes que acudieron al lugar corrieron algún riesgo para su salud. La Alcaldía también aprovechó para hacer un llamado público: "Si tiene conocimiento de lugares como este, repórtelo". La medida es un recordatorio de que estos procedimientos estéticos no son un juego, y que buscar ofertas muy económicas puede ser peligroso cuando no hay supervisión profesional real.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
