Alcalde Pinedo insiste en desalinizadoras para Santa Marta pese a frenada de Petro

El alcalde Carlos Pinedo contradice al presidente Gustavo Petro y sostiene que Santa Marta continúa trabajando en dos plantas desalinizadoras con el Ministerio de Vivienda. El presidente había anunciado un día antes que frenó el proyecto original porque beneficiaba principalmente a cadenas hoteleras. La administración distrital busca terrenos alternativos y promete plantas con capacidad de 600 litros de agua por segundo para toda la ciudad.
En medio de una disputa sobre el futuro de las desalinizadoras en Santa Marta, el alcalde Carlos Pinedo Cuello salió al paso de los anuncios del presidente Gustavo Petro. Un día después de que el mandatario nacional asegurara que había frenado el proyecto inicial, Pinedo reiteró que la administración distrital sigue adelante en la búsqueda de soluciones para la crisis histórica de agua que golpea la ciudad.
Durante un encuentro con pescadores y comunidades productivas en Ciénaga, Gustavo Petro explicó su decisión de detener el proyecto original argumentando que en su primera fase beneficiaría principalmente a grandes cadenas hoteleras ubicadas entre el aeropuerto y Pozos Colorados. Esa información fue la que llevó al alcalde a salir públicamente a aclarar que el Distrito continúa trabajando articuladamente con el Ministerio de Vivienda en la búsqueda de terrenos y alternativas geográficas para hacer realidad dos nuevas plantas desalinizadoras.
Según la administración samaria, estas plantas tendrían una capacidad de generación de más de 600 litros de agua por segundo, un volumen que ingresaría directamente al sistema de acueducto para beneficiar a distintos sectores de la ciudad. Pinedo aprovechó para reiterar que el compromiso de la Alcaldía es avanzar en soluciones reales que permitan saldar lo que él califica como una deuda histórica del agua con los habitantes de Santa Marta.
El tema de las desalinizadoras se ha convertido en un punto de atención para la ciudad, que durante años ha sufrido los impactos de una problemática de suministro de agua potable que ha afectado a miles de personas. La tensión entre el Gobierno Nacional y la administración local sugiere que el camino para resolver esta crisis seguirá siendo complejo y quizá lleno de idas y venidas en los próximos meses.
Fuente original: El Informador

