Alcalde Gutiérrez rechaza promesa de bandas y advierte por droga letal con sedante veterinario

El alcalde Federico Gutiérrez cuestionó tajantemente la promesa de grupos criminales de suspender ventas de drogas en Medellín, calificándola de cinismo. Su mayor alarma está en que el tusi circula mezclado con xilacina, un sedante para caballos que causa necrosis en la piel. Ya hay casos graves en hospitales, incluyendo una amputación, y bandas usan empaques de caricaturas para engañar a menores.
Federico Gutiérrez no tuvo pelos en la lengua para rechazar el pronunciamiento de delegados de bandas criminales en la mesa de Paz Total, quienes dijeron que detendrían la venta de droga alrededor del Parque Bicentenario. El alcalde de Medellín les respondió con dureza. "Salen con cinismo casi a que le tengamos que dar las gracias como sociedad, como un gran resultado de la llamada Paz Total. ¿Qué van a dejar de vender droga alrededor del Parque Bicentenario? No, pues gracias. No, señores, nosotros los vamos a seguir combatiendo", sentenció, refiriéndose a estos cabecillas como "asesinos".
Pero lo que realmente mantiene en alerta al mandatario va más allá del discurso político. El verdadero problema está en lo que circula en las calles: el tusi, conocido como cocaína rosada, viene contaminado con xilacina, un sedante de uso veterinario utilizado para adormecer caballos. Esta sustancia provoca ulceraciones graves en la piel y necrosis, es decir, muerte del tejido muscular en los consumidores.
Los números hablan por sí solos. Desde febrero de este año, 22 personas adultas entre 19 y 40 años han llegado de emergencia a clínicas y hospitales de Medellín por consumo de estas drogas contaminadas. Cinco de ellas han terminado en Unidades de Cuidados Intensivos. Hace poco, una persona tuvo que ser amputada de una pierna por las complicaciones causadas por estos componentes químicos.
Gutiérrez también lanzó una advertencia a padres e instituciones educativas. Las redes de microtráfico están usando una estrategia particularmente perversa: empacan estas sustancias sintéticas con sabores atractivos y diseños que imitan caricaturas y muñecos infantiles, haciéndolas parecer inofensivas. El objetivo es claro: enganchar rápidamente a niños, niñas y adolescentes generando adicción desde temprano.
El alcalde fue categórico en su mensaje final: "Nosotros vamos a seguir combatiendo las estructuras criminales que envenenan nuestra gente, son lo peor que le pasó a esta sociedad". Advirtió que la fuerza pública no bajará la guardia ni validará los supuestos gestos de buena voluntad de bandas que continúan distribuyendo estas sustancias letales en Medellín y otras zonas del país.
Fuente original: Telemedellín

