Alcalde de Cereté le pone punto final a Aqualia: "Estamos mamados" del agua sin solución

El alcalde Said Bitar explotó en redes sociales contra Aqualia por la crisis de agua potable que golpea a Cereté y el Medio Sinú desde hace más de 20 años. Acusa a la empresa de cinco años operando sin resultados, cobrar tarifas sin invertir en infraestructura, e incumplir promesas constantemente. Bitar amenaza con movilizaciones pacíficas y pide intervención del Gobierno Nacional para obligar soluciones definitivas.
El hartazgo llegó a su límite en Cereté. El alcalde Said Bitar no aguantó más y lo dijo por donde le duele: en redes sociales. Con palabras que reflejan la rabia de un pueblo cansado, el mandatario aseguró que tanto la comunidad como las autoridades están "mamadas" del desastre de agua potable que sufren Cereté y los municipios del Medio Sinú, y apuntó directamente a Aqualia, la empresa que opera el acueducto.
Lo que duele es que esto no es cosa de ayer. Bitar dejó claro que el problema lleva más de dos décadas acumulando polvo: veinte años sin inversiones reales, sin supervisión que funcione, y mientras tanto cobrando tarifas y subsidios como si estuviese todo en orden. "Aqualia lleva cinco años operando y seguimos en el mismo fracaso", disparó el alcalde, resumiendo el sentimiento de una administración que ha tocado fondo con esta situación.
Desde la Alcaldía de Cereté no han estado de brazos cruzados. Bitar reveló que ha convocado más de diez mesas técnicas con la Superintendencia de Servicios, el Ministerio y la empresa ERAS, intentando obligar a la concesión a hacer lo que debería haber hecho hace años: invertir en obras serias. Tan intensa ha sido la presión que ya han pasado tres gerentes por Aqualia desde que Bitar asumió el cargo, lo que habla por sí solo del pulso que se ha mantenido con la empresa.
Y las cuentas están abiertas. Aqualia ya enfrenta sanciones ambientales y procesos ante la Superintendencia de Servicios Públicos. No es un castigo de mentirilla: son consecuencias reales por no cumplir. Pero eso no es suficiente para el alcalde ni para la gente.
Bitar fue directo con su amenaza: si hace falta, baja a la calle con la comunidad en marchas pacíficas para exigir soluciones de verdad. "No queremos más tranquilín ni más mentiras", dejó claro. Y luego apuntó más alto: pidió que el Gobierno Nacional meta las manos en este lío y obligue a Aqualia a responder por las inversiones que debería haber hecho, garantizando un servicio digno para los ciudadanos de una vez por todas.
Fuente original: Chicanoticias

