Alcalde de Cereté estalla contra Aqualia: "Estamos mamados" de la crisis del agua

El alcalde Said Bitar de Cereté arremetió públicamente contra la empresa Aqualia, operadora del acueducto en el Medio Sinú, por la crisis de agua que lleva años afectando a miles de familias. El mandatario aseguró que ya realizaron más de diez mesas técnicas con entidades nacionales y que la empresa enfrenta sanciones ambientales. Bitar advirtió que si es necesario marcharía junto a la comunidad para exigir soluciones definitivas.
La paciencia en Cereté llegó al límite y esta vez quien lo expresó fue el propio alcalde Said Bitar. En un mensaje que publicó en redes sociales, el mandatario descargó toda su frustración contra Aqualia, la empresa que opera el acueducto en varios municipios del Medio Sinú, por los constantes problemas de abastecimiento de agua que agobian a la población.
"Estamos mamados", expresó el alcalde de forma directa, resumiendo en pocas palabras el cansancio generalizado de ciudadanos y autoridades frente a las fallas, cortes y dificultades que desde hace años no cesan. Bitar dejó claro que el problema no es algo nuevo, sino el resultado acumulado de más de dos décadas sin inversiones serias en la infraestructura ni controles efectivos sobre el sistema. Agregó que durante todos estos años se han cobrado tarifas y subsidios mientras la red de acueducto sigue presentando graves deficiencias.
El alcalde puso sobre la mesa un dato que refleja la gravedad de la situación: "Aqualia lleva cinco años operando y seguimos en el mismo fracaso". Desde su administración ya han realizado más de diez mesas técnicas junto a entidades como la Superintendencia de Servicios Públicos, el Ministerio y la empresa ERAS, intentando presionar soluciones definitivas. Incluso ha habido cambio de tres gerentes distintos en la compañía desde que Bitar asumió el cargo, lo que según él refleja el desgaste institucional alrededor del manejo del servicio.
La tensión también aumentó cuando el alcalde reveló que Aqualia actualmente enfrenta sanciones ambientales y procesos ante la Superintendencia de Servicios Públicos. Pero quizá lo que más resonó en su mensaje fue la advertencia clara: si es necesario, saldrá a marchar junto a la comunidad para exigir soluciones. "No queremos más tranquilín ni más mentiras", manifestó Bitar, dejando ver el nivel de inconformidad que existe en el municipio.
Mientras el conflicto sigue escalando, las miradas ahora se posan en el Gobierno Nacional y en las decisiones que pueda tomar frente a una problemática que ya desbordó la paciencia de miles de usuarios en Cereté y otros municipios de la región.
Fuente original: Chicanoticias

