Alcalde cuestiona reanudación de diálogos con cabecillas: "Hablan de paz mientras hacen la guerra"
Después de más de un mes suspendida, se reanudó esta mañana la mesa de Paz Urbana en la Cárcel de Itagüí con cabecillas de organizaciones criminales. El alcalde Federico Gutiérrez criticó duramente la reapertura de estos diálogos, argumentando que los compromisos establecidos son insuficientes y que el Gobierno nacional está siendo cómplice de estructuras que cometen homicidios, tráfico de drogas y explotación sexual. La reanudación coincide con la cercanía de las elecciones presidenciales.
La mesa de Paz Urbana volvió a funcionar esta mañana en la Cárcel de Itagüí después de más de treinta días de paralización. Los diálogos habían sido suspendidos el 9 de abril por una parranda vallenata que se realizó dentro del centro carcelario y que obligó al traslado de uno de los voceros secundarios de la mesa. Ahora, con la reanudación de estas conversaciones entre el Gobierno nacional y los cabecillas encarcelados, han salido a la luz varios compromisos que generan más dudas que certezas en las autoridades de Medellín.
El alcalde Federico Gutiérrez no ocultó su escepticismo frente a esta reapertura de diálogos. Para él, no se trata de un avance genuino hacia la paz, sino de un movimiento político calculado. "Cada que se acercan elecciones hablan de paz, cada que tienen una alternativa de tener todas las gabelas, como se las dio Petro, se dedican a hablar de paz mientras hacen la guerra. Son los que asesinan, son los que distribuyen las drogas, son los que extorsionan, los que secuestran y reclutan a nuestros niños y niñas", aseguró el mandatario local. Para Gutiérrez, lo que necesita Medellín es un próximo gobierno que tome distancia de lo que él llama "alcahuetería de la paz total".
Entre los compromisos que establecieron los cabecillas está la desescalada de las disputas criminales que generaron ataques armados como el del barrio Toscana, la realización de un mundialito, y la promesa de no distribuir estupefacientes en los alrededores del Parque Bicentenario en Boston. Pero el alcalde encuentra más problemas que soluciones en esto. "Ahora salen y dicen: 'no es que vamos a dejar de distribuir droga allí en la esquinita'. Primero están reconociendo que sí son los distribuidores de las estructuras criminales, y que desde la cárcel son quienes dan la orden de distribución y muchos otros delitos, lo acaban de reconocer", señaló Gutiérrez. Agregó además que estos mismos grupos han participado en la explotación sexual de menores de edad en la ciudad.
La reanudación de estas conversaciones ocurre apenas tres días antes de que los colombianos vayan a las urnas para elegir nuevo presidente, lo que ha llevado a muchos a cuestionar si se trata realmente de un gesto de reconciliación o de una estrategia de imagen política con tiempos muy particulares.
Fuente original: Telemedellín

