Albania se levanta contra los bloqueos a Cerrejón por temor a perder empleos
Cerrejón suspendió contratos con empresas y trabajadores en Albania, municipio que depende casi completamente de la minería. Los habitantes manifiestan preocupación porque los bloqueos de protestas no solo afectan a la empresa, sino a miles de familias que viven del comercio, transporte y servicios asociados a la operación carbonífera. La comunidad anunció la conformación de un frente ciudadano para evitar nuevas paralizaciones y pide al Gobierno Nacional soluciones que protejan tanto el derecho a reclamar como el derecho al trabajo.
En Albania cunden la incertidumbre y la preocupación. Cerrejón tomó la decisión de suspender o terminar contratos con empresas contratistas y personas naturales, y esto encendió las alarmas en un municipio donde la minería es prácticamente el sostén de toda la economía. Trabajadores, familias y comerciantes que dependen directa o indirectamente de la operación minera salieron a expresar su inquietud casi de inmediato.
En las calles del casco urbano y en los corregimientos, muchos pobladores han salido a respaldar a la empresa. No es por amor a Cerrejón, sino porque entienden que cuando se interrumpen las labores mineras, miles de hogares se quedan sin ingresos. Para la gente de por ahí, la mina no es solo un empleador: es la principal fuente de trabajo formal y dinamiza todo lo que se mueve en el municipio, desde transportistas hasta pequeños comerciantes, pasando por proveedores de servicios.
Según voceros comunitarios, la suspensión de contratos está directamente relacionada con los bloqueos que han liderado representantes de la Asociación Comunidades Negras Territorio Hosco Revivir. Estos bloqueos han paralizado la operación minera, y ahora la comunidad de Albania reclama que, aunque respeta las reclamaciones sociales, los afectados no pueden ser siempre los trabajadores y sus familias.
La inconformidad llegó al punto de que Albania anunció la conformación de un frente ciudadano contra nuevos bloqueos. Según quienes lo promueven, el movimiento nació el primero de junio con la intención de defender la estabilidad laboral y evitar que sigan paralizando las actividades que sostienen la economía local. Los voceros fueron claros: no solo Albania sufre. Municipios de La Guajira, Cesar y Atlántico también sienten el golpe cuando se detienen los contratos, porque toda una cadena de servicios, transporte y empleo gira alrededor de Cerrejón.
Desde la comunidad hacen un llamado directo al Gobierno Nacional. Le piden que atienda las peticiones de los sectores que protestan, pero sin permitir que los bloqueos sigan comprometiendo la operación y los empleos. Para los habitantes de Albania, cualquier solución debe ser equilibrada: debe proteger el derecho a reclamar, pero también el derecho al trabajo que muchas familias necesitan para sobrevivir en un municipio donde las oportunidades laborales ya son pocas de por sí.
Fuente original: La Guajira Hoy


