Air-e achaca apagones a El Niño mientras Santa Marta clama por soluciones urgentes
Santa Marta enfrenta una crisis de apagones que tiene desesperados a miles de habitantes en varios barrios. Air-e sostiene que los cortes obedecen al intenso calor causado por El Niño, que recalienta las subestaciones eléctricas. Los ciudadanos, inconformes con la explicación, reclaman soluciones urgentes mientras enfrentan cortes repetitivos durante varias horas diarias, afectando especialmente a familias sin aire acondicionado y al comercio local.
La capital del Magdalena está al rojo vivo, pero no solo por las temperaturas de estos días. Los constantes apagones que sufren los samarios tienen desesperados a miles de personas que a diario encienden y apagan sus televisores, neveras y ventiladores sin poder predecir cuándo volverá la luz. En distintos barrios de Santa Marta, los cortes eléctricos se repiten de manera brutal, muchas veces durante varias horas seguidas, dejando a familias enteras sudando bajo un calor que ronda los 35 grados centígrados.
El malestar ha llegado a tal punto que ya hay protestas y bloqueos en varios sectores de la ciudad. No es para menos: cuando falta la energía, falta todo. Sin ventiladores, sin aire acondicionado, sin poder conservar comida en la nevera. Los comerciantes ven cómo sus ingresos se evaporan junto con el sudor, y los ciudadanos cuestionan a quién rendirle cuentas por esta pesadilla que viven a diario. Aunque algunos han puesto los ojos en la administración distrital, lo cierto es que el servicio depende de Air-e, la empresa operadora del sistema.
Desde Air-e han salido a explicar lo que consideran es la razón de fondo: el fenómeno de El Niño está castigando la región Caribe con temperaturas sin precedentes, y esto provoca el recalentamiento de las subestaciones eléctricas. Según la compañía, es necesario hacer suspensiones temporales del servicio en algunos sectores para evitar daños mayores en la infraestructura. La lógica puede tener algo de sentido, pero para los samarios suena a excusa.
Y es que los ciudadanos no están convencidos. Cuestionan si la empresa realmente tiene la capacidad para responder a la demanda energética que genera una ciudad en pleno calor, donde el consumo de aire acondicionado y ventiladores se dispara. Los cortes se han vuelto tan frecuentes que muchos desconfían de que sea solo un problema de temperatura ambiente.
Mientras se buscan soluciones definitivas, los samarios siguen en la incertidumbre, soportando jornadas interminables de calor sofocante y apagones inesperados. La ciudad espera respuestas que vayan más allá de explicaciones sobre fenómenos climáticos: necesita que el servicio eléctrico sea estable y confiable.
Fuente original: Santa Marta Al Día

