Aída Quilcué pide diálogo urgente mientras Cauca se desangra por disputa territorial entre Misak y Nasa

Un enfrentamiento entre los pueblos Misak y Nasa en el páramo de La Estilla, Cauca, ha dejado seis muertos y más de 60 heridos, en lo que se considera una de las confrontaciones más graves del oriente caucano. La disputa gira en torno al control territorial de tierras que ambas comunidades reclaman como ancestrales. Aída Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda y miembra del pueblo Nasa, ha hecho un llamado urgente al Gobierno y organismos humanitarios para mediar y evitar más derramamiento de sangre.
La crisis humanitaria que vive el Cauca en estos días trae consigo una complicación adicional para la campaña presidencial de Iván Cepeda. En el páramo de La Estilla, en Silvia, dos pueblos indígenas se enfrentan en lo que ya se cuenta entre los choques más violentos vistos recientemente en la región. Cuatro comuneros Misak han muerto, dos indígenas Nasa han fallecido y al menos 60 personas cargan heridas. Todo por un territorio que ambas comunidades dicen que les pertenece desde tiempos ancestrales.
Los Misak sostienen que tienen títulos históricos sobre esos predios y acusan a miembros del resguardo Nasa de Pitayó de haberlos ocupado ilegalmente hace unos tres meses. "Ellos hicieron una ocupación ilegal a nuestro territorio", afirmó Liliana Pechené, gobernadora indígena de Guambía, explicando que el movimiento Misak buscaba recuperar el control de la zona. Del lado Nasa, sus voceros aseguran que están respaldados por resoluciones que la Agencia Nacional de Tierras habría emitido en procesos de clarificación de títulos sobre esos terrenos.
En medio de esta escalada de violencia, Aída Quilcué no ha permanecido callada. La senadora, quien pertenece al pueblo Nasa pero también es fórmula vicepresidencial de Cepeda, se pronunció reconociendo la gravedad de lo que está pasando. "Quiero informarle al país que en este momento hay un enfrentamiento entre comunidades indígenas, Misak y el pueblo Nasa, el Consejo Regional Indígena del Cauca y Guambía. Un conflicto territorial histórico que viene desde hace años y que no se ha logrado superar. Hoy, una vez más, como lo he hecho en algunos momentos donde dialogué con las partes para buscar un mecanismo de diálogo, pido también de manera urgente para que las autoridades de las dos partes acudan al diálogo", expresó.
Quilcué ha pedido que intervengan la Iglesia, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y organismos humanitarios. También solicitó que el Gobierno central envíe una comisión de alto nivel con funcionarios del Ministerio del Interior, Agricultura y la Agencia Nacional de Tierras. "He puesto a disposición el llamado a la Iglesia, a la Defensoría del Pueblo, a la Procuraduría y a todos los organismos humanitarios que nos ayuden a mediar esta situación, pero también al Gobierno colombiano para que desde ya haga presencia en el Cauca una comisión de alto nivel", agregó.
La trayectoria de Quilcué como dirigente indígena la respalda para hacer este llamado. Nacida en Tierradentro, ha sido parte del Consejo Regional Indígena del Cauca y durante años se convirtió en una voz importante en las luchas por territorios y derechos humanos de los pueblos indígenas. Su compromiso con estas causas le valió el Premio Nacional de Derechos Humanos "Defensa a Toda una Vida" en 2021. Sin embargo, su rol también la ha puesto en situaciones delicadas: en agosto de 2025 tuvo una fuerte discusión con militares en un control, y meses después, en febrero, fue reportada desaparecida junto a su esquema de seguridad en una vía entre Inzá y Totoró. El Ministerio de Defensa informó que recuperó la libertad tras presión de la Guardia Indígena.
Mientras tanto, Quilcué insiste en que seguirá disponible para facilitar diálogos entre ambas comunidades. "Sigo a disposición, como lo he manifestado en muchas ocasiones, de contribuir en esos diálogos y facilitar que busquemos todas las salidas necesarias y que no sean nuestras comunidades o nuestros comuneros quienes puedan sufrir una situación mucho más lamentable de la que estamos viviendo", señaló. El tiempo apremia en el Cauca, y cada hora que pasa el riesgo de que el conflicto escale más sigue siendo latente.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

