Aída Quilcué: de lideresa indígena a fórmula vicepresidencial en la segunda vuelta

Aída Quilcué, senadora y miembro de la comunidad indígena Nasa, es la fórmula vicepresidencial del candidato Iván Cepeda para la segunda vuelta electoral del 21 de junio. Su trayectoria de décadas en la defensa de derechos humanos y en organizaciones indígenas como el CRIC la ha posicionado como una figura clave en el movimiento social colombiano, a pesar de haber enfrentado violencia y amenazas constantes.
Aída Quilcué ha saltado a la primera plana de la política nacional en estos últimos meses, pero su camino hacia esta candidatura a la vicepresidencia viene de mucho más atrás. La senadora caucana, quien integra la fórmula junto al candidato Iván Cepeda para la segunda vuelta que se llevará a cabo el domingo 21 de junio de 2026, es una figura que ha construido su peso político desde las bases del movimiento indígena, lejos de los corrillos tradicionales de Bogotá.
Nacida el 2 de febrero de 1973 en el municipio de Páez, Cauca, Aída Marina Quilcué Vivas es miembro de la comunidad indígena Nasa del resguardo Piçkwe Tha Fiw. Su formación no vino de las universidades tradicionales, sino de la experiencia comunitaria y organizativa dentro del movimiento indígena. Ha sido gobernadora de su resguardo y participó activamente en la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), donde se desempeñó como consejera y delegada oficial ante organismos internacionales como la ONU.
Su rol más visible en el liderazgo indígena llegó cuando estuvo al frente del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) entre 2003 y 2009. Desde allí lideró iniciativas de gran envergadura, como la minga de 2008 que reunió a miles de indígenas en Bogotá para protestar contra las políticas de seguridad y gestión territorial del gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Pero quizás su aporte más trascendental fue el papel clave que jugó en la inclusión del capítulo étnico en las negociaciones de paz con las FARC en La Habana, un reconocimiento que le valió el Premio Nacional de Derechos Humanos en 2021.
La vida de Quilcué ha estado marcada por la violencia. Su esposo, Edwin Legarda, fue asesinado en 2008, un crimen que ella denunció enfáticamente y que terminó con la condena de seis militares. El Estado pidió perdón por este hecho en 2018 y la Justicia Especial para la Paz asumió la investigación. Las amenazas no se detuvieron: en febrero de 2026, fue secuestrada brevemente por disidentes de las FARC al mando de "Iván Mordisco" en la vía entre Inzá y Totoró. Junto a su equipo de seguridad, fueron detenidos durante aproximadamente 3 a 4 horas en una zona de fuerte presencia de grupos armados.
Llegó al Senado en 2022 con más de 45 mil votos por la circunscripción indígena, representando al Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS). Junto a Martha Peralta, se convirtió en una de las primeras mujeres indígenas en alcanzar un escaño en el Congreso. Como senadora, integra la Comisión Primera y ha respaldado iniciativas del gobierno de Gustavo Petro, incluyendo decisiones que han generado controversia como el indulto a la Primera Línea y el proyecto de legalización del cannabis. También ha impulsado debates legislativos sobre restitución de tierras y derechos de las víctimas.
En marzo de 2026, Iván Cepeda anunció su decisión de elegir a Quilcué como su compañera de fórmula, señalando que ella "representa lo mejor de las tradiciones de resistencia". Con la segunda vuelta en el horizonte, Aída Quilcué se perfila como una defensora incansable de los derechos humanos y como una referente para el movimiento social en el país. Su nombramiento ha sido respaldado por distintas organizaciones sociales que ven en ella una voz que entiende las luchas de los pueblos indígenas y las comunidades más vulnerables.
Fuente original: La FM - Colombia

