Aguas negras paralizan al barrio Chimila: Essmar no responde a emergencia sanitaria
Más de una semana llevan los residentes del barrio Chimila en Santa Marta soportando derrames de aguas residuales en sus calles. La acumulación de aguas negras genera malos olores, riesgos de infecciones y problemas de movilidad. Pese a múltiples reportes a Essmar, la empresa de servicios públicos no ha dado respuesta efectiva a la crisis sanitaria que afecta a decenas de familias.
En el barrio Chimila de Santa Marta hay un problema que lleva más de siete días sin solución: las aguas residuales se han tomado varias calles del sector, creando un escenario de contaminación que tiene a los vecinos entre preocupados e indignados. Las aguas negras del alcantarillado llegan desde barrios cercanos y terminan acumulándose en una de las vías principales, bloqueando el paso y llenando el aire de un olor insoportable.
Carmen Calvano, líder comunal del sector, ha sido la vocera de esta angustia. Ella explica la magnitud del problema con claridad: "Venimos desde hace más de una semana con esta problemática de las aguas negras del alcantarillado. Las aguas vienen de barrios aledaños y terminan reposando en una de nuestras calles. Es un foco de contaminación donde no se puede ni caminar", expresó la dirigente. Lo que comenzó como un inconveniente se ha convertido en una amenaza real para la salud pública, especialmente por el riesgo de infecciones y enfermedades que trae la exposición prolongada a estas aguas contaminadas.
Los habitantes aseguran que han hecho de todo para llamar la atención de Essmar, la empresa de servicios públicos del Distrito. Han reportado la emergencia múltiples veces, pero dicen que sus llamadas se pierden en el sistema. La empresa aún no adelanta labores de limpieza ni mantenimiento que solucionen el problema de raíz. Mientras tanto, las familias del Chimila siguen conviviendo con el derrame, viendo cómo afecta su movilidad, su salud y su dignidad como ciudadanos.
La comunidad ha hecho un llamado urgente tanto a Essmar como a las autoridades distritales para que actúen ya. No piden favores: piden que se cumpla con la función básica de una empresa de servicios públicos. El barrio Chimila espera respuestas concretas antes de que esta crisis sanitaria siga agravándose.
Fuente original: Santa Marta Al Día



