Aguas de Cartagena lleva educación ambiental a más de 1.300 cartageneros en mayo

Aguas de Cartagena intensificó sus programas de sensibilización comunitaria durante mayo, alcanzando a casi 900 niños, 100 jóvenes y 300 adultos. Las actividades incluyeron charlas, talleres y juegos educativos sobre el uso responsable del agua y servicios públicos en barrios y colegios de la ciudad. La empresa apunta a formar multiplicadores ambientales desde temprana edad que repliquen buenas prácticas en sus hogares y comunidades.
Aguas de Cartagena está apostando fuerte por cambiar mentalidades en torno al cuidado del agua y los servicios públicos. Durante el mes de mayo, la empresa desarrolló un ambicioso plan de actividades educativas que tocó la puerta de más de 1.300 personas entre niños, jóvenes y adultos de diferentes sectores de la ciudad. El objetivo es claro: sembrar conciencia ambiental desde edades tempranas para que estos conocimientos crezcan dentro de las familias y se multipliquen en las comunidades.
El equipo de Gestión Social de la empresa diseñó un programa variado que combinó charlas, juegos, talleres y espacios participativos. Los temas que abordaron tocaron puntos clave como el uso adecuado del acueducto y alcantarillado, la importancia de la legalidad en los servicios, la protección del entorno natural, la disposición responsable de aguas residuales y la construcción de hábitos amigables con el medio ambiente. Con este enfoque lúdico, buscaban que el aprendizaje llegara más fácil, especialmente a los menores de edad.
Las actividades llegaron a barrios que tradicionalmente son prioridad para este tipo de iniciativas: Chino, Boston, Daniel Lemaitre, Los Caracoles, Ciudad Bicentenario, sectores de la vía Perimetral, Santa María y La Puntilla. También alcanzaron los corregimientos de Pasacaballos y Manzanillo del Mar. No fue solo en las calles. Colegios como María Auxiliadora, Bayunca, Gabriel García Márquez, El Edén, Albornoz, la Fundación Serena del Mar, Salim Bechara y Jorge Artel abrieron sus puertas para que estos talleres llegaran a sus estudiantes.
La estrategia tiene sentido. Los niños y jóvenes no solo aprenden para ellos mismos, sino que actúan como transmisores de lo aprendido dentro de sus casas. Un pequeño que entiende por qué no debe desperdiciar agua termina influyendo en sus padres. Una joven consciente del manejo del alcantarillado puede cambiar las prácticas de toda una familia. Eso es lo que Aguas de Cartagena está buscando: que la transformación ecológica de la ciudad sea cosa de todos, comenzando desde adentro del hogar.
Fuente original: Diario Bolívar

