Adulto mayor lucha por su vida tras ataque con machete de un familiar en la Alta Guajira
Arboni Fernández, respetado en la comunidad de Nazareth, permanece en cuidados intensivos en Maicao tras ser atacado con machete por un familiar que lo hirió por la espalda. La familia denuncia que la Policía capturó y liberó al agresor antes de recapturarlo, y ahora busca que sea procesado por intento de homicidio agravado. El caso ha generado indignación en la región.
En el corregimiento de Nazareth, en plena Alta Guajira, una tragedia familiar tiene en vilo a toda una comunidad. Arboni Fernández, un hombre de años respetado y querido en la región de Yorijarú, se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos de Maicao. Actualmente se encuentra intubado y sedado, con un pronóstico que los médicos califican como reservado. El responsable de su estado es nada menos que alguien de su propia sangre.
Todo ocurrió de forma brutal. Según lo que cuentan los primeros reportes, Arboni le preguntó a su familiar por un objeto que le había prestado. Esa simple pregunta detonó una reacción violenta que ninguno esperaba. Pero la familia es clara en su versión: esto no fue una pelea entre dos personas. Fue una emboscada premeditada. El atacante aprovechó la confianza del vínculo familiar para acercarse por la espalda y atacar por sorpresa con un machete, causando heridas que pusieron al hombre al borde de la muerte.
Lo que pasó después enfureció aún más a los allegados de Arboni. Según denuncian, la Policía de Nazareth logró capturar al agresor, pero días después lo dejó en libertad. La familia asegura que esto sucedió por mentiras y presiones de terceros sobre las autoridades. Solo cuando los Fernández exigieron directamente justicia, el sujeto fue capturado nuevamente.
Ahora la familia ha decidido actuar con todo el peso de la ley. Anunciaron que llevarán el caso ante la justicia ordinaria bajo el cargo de intento de homicidio agravado. Son categóricos: no aceptarán medidas alternas ni salidas blandas. Exigen una condena ejemplar en un centro penitenciario. Para ellos, este individuo representa un peligro inminente, no solo para sus propios familiares, sino para toda la comunidad de Nazareth.
Mientras Arboni sigue luchando en la cama de cuidados intensivos, la indignación crece en la región. La Alta Guajira reclama justicia y protección para sus habitantes, pidiendo que un acto de violencia tan grave no termine en la impunidad.
Fuente original: La Guajira Noticias

