Acción de Ecopetrol cae casi 5% por incertidumbre sobre futuro de Roa
La acción de Ecopetrol se desplomó a $2.680 mientras la junta directiva decide si mantiene a Ricardo Roa como presidente, a pesar de que fue imputado por presunto tráfico de influencias. Analistas advierten que la incertidumbre daña la confianza de inversionistas en un momento cuando el precio del petróleo está en máximos históricos. La paradoja es preocupante: mientras el mercado internacional ofrece condiciones ideales para que Ecopetrol prospere, su propia crisis interna ahuyenta capital.
En la Bolsa de Valores de Colombia se vivió una jornada difícil para Ecopetrol. La acción perdió casi 5% de su valor y cerró rondando los $2.680, una caída que no responde a lo que está sucediendo en los mercados internacionales de petróleo sino a un problema local que pone nerviosos a los inversionistas: la definición sobre si Ricardo Roa se queda o se va de la presidencia de la estatal petrolera.
La semana pasada la Fiscalía imputó a Roa por presunto tráfico de influencias relacionado con la compra de un apartamento lujoso en Bogotá. Esto encendió las alarmas en varios frentes. El sindicato de trabajadores pidió inmediatamente su salida, pero según confirmaron fuentes a La República, la mañana del lunes se reunieron seis miembros de la junta directiva quienes estarían dispuestos a mantenerlo en el cargo, desestimando los hechos. Entre ellos están Hildebrando Vélez, Alberto Merlano, Ángela Robledo, Lilia Tatiana Roa, Juan Gonzalo Castaño y Carolina Arias.
Para Juan Pablo Vieira, analista del mercado, mantener a Roa al frente es perjudicial precisamente en el peor momento posible. Mientras el conflicto bélico en Medio Oriente ha disparado los precios del petróleo a máximos históricos, creando una oportunidad de oro para que Ecopetrol gane dinero y fortalezca sus finanzas, la controversia sobre su presidente ahuyenta a los inversionistas. "El mundo le está entregando una oportunidad de oro, pero su propia dirección se encarga de empañarla", señaló Vieira.
La contradicción es casi absurda. El mercado internacional brinda un escenario excepcional para que la empresa prospere, pero la incertidumbre interna genera desconfianza. Los inversionistas, nacionales e internacionales, necesitan saber que la empresa está bien administrada y que sus líderes son confiables. Cuando eso se cuestiona, el dinero huye, y la acción cae aunque el precio del barril de petróleo suba.
Fuente original: La República - Finanzas