Abril trae olla a presión: impuestos, dólar e inflación pondrán a prueba al Gobierno

Abril es mes decisivo para la economía colombiana. Llega la temporada de pagos de impuestos que inyectará liquidez, pero persisten dudas sobre si el Gobierno cumplirá sus metas fiscales. El dólar se mantiene fuerte, las tasas de interés siguen altas para frenar la inflación, y los riesgos internacionales como la guerra en Irán complican el panorama.
De acuerdo con el análisis de DAVIbank, abril será un mes de encrucijadas económicas donde confluyen varios factores que definirán el próximo paso de la economía colombiana. El dólar, la inflación y los impuestos serán los protagonistas de una agenda que revelará si el país logra navegar sus desafíos estructurales o si los problemas se profundizan.
Lo más tangible es la temporada de pagos de impuestos. Entre el 13 y 24 de abril, las grandes empresas pagará la segunda cuota del impuesto de renta, un proceso que recaudará entre el 7% y el 7,5% del total anual de impuestos internos. Para el Gobierno, esto es un respiro urgente. En los últimos meses enfrentó un recaudo débil que la obligó a endeudarse más en el mercado local. Si sumamos lo que entra en abril, mayo y junio, estos tres meses concentrarán entre el 55% y el 60% de los ingresos por renta de personas jurídicas. Sin ese dinero, las cuentas públicas estarían más apretadas.
Pero aquí viene lo incómodo: aunque lleguen esos recursos, el mercado desconfía del Gobierno. El Plan Financiero 2026 promete un déficit (gasto mayor que ingreso) de 5,1% del PIB, algo que los analistas consideran demasiado ambicioso. El mercado mantiene dudas sobre la capacidad del Gobierno para cumplir sus metas fiscales, lo que significa que inversionistas y bancos no están tranquilos. Esa desconfianza se traduce en presiones sobre los precios.
En el frente de precios, la inflación sigue obligando al Banco de la República a mantener tasas de interés altas, lo cual encarece el dinero. Para el ciudadano promedio esto significa que un crédito hipotecario, un préstamo para carro o uno de consumo cuesta más. A principios de marzo, los créditos de consumo crecían alrededor del 8% anual y los hipotecarios al 12%, el ritmo más rápido desde 2023. Pero ese ritmo podría frenar si el dinero sigue caro. El análisis sugiere que familias y empresas deben ser más cuidadosas con el endeudamiento.
Una buena noticia es que el peso colombiano se mantiene fuerte. El dólar ronda entre los $3.600 y $3.800, haciendo que el peso sea una de las monedas más fuertes en lo que va de 2026. Esto ocurre porque las altas tasas de interés atraen inversionistas extranjeros y porque los pagos de impuestos generan que las empresas conviertan sus dólares a pesos. Sin embargo, este equilibrio es frágil. La guerra en Irán mantiene en vilo los precios del petróleo y las materias primas agrícolas, factores que podrían desestabilizar los mercados globales y limitar la posibilidad de que los bancos centrales bajen sus tasas de interés pronto.
En síntesis, abril será un termómetro de la economía colombiana. Hay elementos que aportan tranquilidad a corto plazo como el dinero que entra por impuestos y la estabilidad del peso. Pero los desafíos de fondo, el fiscal y la inflación, seguirán al acecho. El mes próximo dirá mucho sobre si el país logra sostener este equilibrio o si comienzan a resquebrajarse las finanzas públicas.
Fuente original: Portafolio - Economía