Abril será clave para saber si la economía colombiana logra recuperarse de su desaceleración

La economía colombiana arrancó 2026 más lenta de lo esperado, con un crecimiento de apenas 1,5% en enero. Sectores clave como agricultura, minería, construcción e industria se contrajeron. Abril será determinante porque la Semana Santa impulsará turismo y comercio, mientras el recaudo de impuestos dará respiro a las finanzas públicas. El peso se mantiene fortalecido a pesar de la incertidumbre global.
Colombia cierra el primer trimestre de 2026 con un panorama económico más gris de lo que el país esperaba. Según el informe "Las Cinco Económicas" de DAVIbank, el Indicador de Seguimiento a la Economía registró en enero una expansión anual de apenas 1,5%, la más baja desde abril de 2025. Esto significa que la economía está creciendo mucho más lentamente de lo normal.
Lo preocupante es dónde están ocurriendo esos problemas. La agricultura y la minería se contrajeron, y lo mismo pasó con sectores estratégicos como la construcción y la manufactura. Incluso los servicios, que tradicionalmente sostienen el crecimiento, perdieron dinamismo. Traducido al bolsillo: menos empleo en el campo, menos proyectos de vivienda iniciándose, menos producción industrial. Para las familias, esto significa menos oportunidades de trabajo.
Pero abril podría ser un respiro. La Semana Santa moverá turismo, transporte y comercio, que son sectores que generan ingresos y empleo. Sin embargo, hay un efecto contrario: la industria tendrá menos días para trabajar. Un punto técnico importante: este año la Semana Santa se divide entre marzo y abril, a diferencia de 2025 cuando fue toda en abril, así que las comparaciones pueden confundir a quién mire los números.
El mes también es crítico por otro motivo: la temporada de pago de impuestos. Entre el 13 y 24 de abril, las grandes empresas pagarán la segunda cuota de renta, lo que representa entre 7% y 7,5% de todo lo que recauda la DIAN anualmente. Cuando se sumen los pagos de mayo y junio, ese trimestre concentrará entre 55% y 60% del recaudo del año. Para el Gobierno, esto es oxígeno: había tenido que endeudarse más en los meses anteriores porque los ingresos fueron bajos.
En materia de crédito, hay señales mixtas. El crédito de consumo crece cerca de 8% y el hipotecario alcanzó 12%, su mejor ritmo desde mediados de 2023. Pero DAVIbank advierte que las tasas de interés más altas pueden frenar esta tendencia en los próximos meses. El Banco de la República sigue subiendo las tasas para combatir la inflación, lo que significa que pedir dinero prestado es cada vez más costoso.
Hay un aspecto donde Colombia sí está ganando: el peso se ha fortalecido. Oscila entre $3.600 y $3.800 por dólar, posicionando a la moneda como una de las más fuertes entre economías emergentes en 2026. Esto ocurre porque las altas tasas de interés locales atraen inversionistas extranjeros. Además, en abril muchas empresas extranjeras convierten dólares a pesos para pagar sus impuestos, lo que respalda la moneda.
Sin embargo, la economía mundial está turbulenta. La guerra en Irán ha disparado los precios del petróleo y de insumos agrícolas, y esto presiona la inflación global. Los bancos centrales podrían tardar más en bajar sus tasas, lo que mantiene la cautela entre inversionistas. El Fondo Monetario Internacional publicará en abril su nueva proyección para la economía mundial, que podría traer sorpresas.
En conclusión, abril será el mes que dirá si Colombia logra escapar de esta desaceleración o si el enfriamiento económico es más persistente. Hay factores a favor, como el impulso temporal de la Semana Santa y el recaudo de impuestos. Pero los desafíos internacionales y el encarecimiento del crédito generan incertidumbre. Para la mayoría de colombianos trabajadores y empresarios, todo indica que el 2026 será un año de cautela.
Fuente original: Portafolio - Economía