Abogada del empresario aclara detalles sobre retención de cuatro horas en parqueadero de Hacienda Santa Bárbara

La defensa legal del empresario Víctor Molina Afanador salió a aclarar lo que sucedió el 14 de febrero en el centro comercial Hacienda Santa Bárbara, cuando su cliente quedó retenido más de cuatro horas en el parqueadero. Según la abogada, el vehículo solo ocupó uno de dos carriles disponibles y el empresario intentó mediar para asistir a una cita médica. Desde el centro comercial sostienen que aplicaron protocolos de seguridad y que el hombre tuvo una "actitud grosera".
La abogada penalista Beatriz Molina Afanador, quien representa al empresario Víctor Molina Afanador, emitió un comunicado oficial para contar su versión de lo que pasó el sábado 14 de febrero en el centro comercial Hacienda Santa Bárbara. Según la defensa, el empresario quedó retenido por más de cuatro horas debido a los procedimientos de seguridad del establecimiento.
De acuerdo con Molina, el personal del centro comercial inmovilizó el vehículo de su cliente argumentando que "no se hacía responsable por su vehículo". La abogada señaló que la permanencia no fue voluntaria, sino que resultó de la "falta de garantías para la protección de su vehículo y a los tiempos de los procedimientos de seguridad". El empresario incluso intentó llegar a un acuerdo: ofreció dejar el carro en las instalaciones para poder asistir a una cita médica, pero fue rechazado. Esto lo obligó a esperar presencialmente la autorización para salir.
Beatriz Molina fue clara al desmentir acusaciones de bloqueo de tránsito. Explicó que "en ningún momento existió intención de obstaculizar el tránsito ni de infringir normas de seguridad". Aseguró que el pago de cincuenta mil pesos se realizó mientras el automóvil ocupaba solo uno de los dos carriles que había disponibles hacia la carrera 7°. Según la abogada, esto se puede verificar en las cámaras de seguridad del tercer piso, a la altura del local de DollarCity. "El personal del centro comercial que estaba con nosotros, se apartó para hablar, al parecer, con un superior; luego se acercó a decirnos que nos podíamos ir y enseguida se retiró apresuradamente por las escaleras eléctricas", relató Molina.
El incidente fue tan complejo que requirió la intervención de policías y llamadas al número de emergencia 123. En su comunicado, la abogada pidió a las entidades de control que vigilen que los manuales de operación de los centros comerciales "se ajusten a los derechos de los ciudadanos" y protejan a los consumidores conforme a la ley.
Por su lado, Amparo Castilla, gerente del centro comercial ubicado en el norte de Bogotá, ofreció una perspectiva diferente. Aseguró que Víctor Molina Afanador tenía una "actitud grosera" y que sus trabajadores realizaron el debido protocolo de seguridad para permitir su salida. Castilla explicó que le "tenía ira" y que cuando sus empleados le solicitaron que moviera el vehículo a un lado para que el sistema no se dañara y pudieran "llevar a cabo la situación de la mejor manera posible", el hombre "no se dejaba hablar".
La gerente del establecimiento sostuvo que su equipo de seguridad trataba de cuidar al empresario: "Le decíamos que queríamos cuidarlo. Pero él solo contestaba que nadie debía cuidarlo". Castilla agregó que incluso una empleada de aseo recibió "palabras discriminantes" del hombre. Finalmente, aseguró que no tienen nada en contra del empresario y que solo querían que "se fuera feliz", pero que debían seguir con los protocolos establecidos.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá
