Abogada de Rionegro va a prisión domiciliaria por estafar con falsos remates de casas

Una abogada identificada como Judith Elbertes Jay Cuervo fue capturada por la Fiscalía tras estafar a 15 personas en Antioquia y Valle del Cauca, usando falsas subastas judiciales de inmuebles. Fingía tener influencias en juzgados y entidades públicas para convencer a las víctimas de que podía ayudarles a comprar propiedades, pero desaparecía con el dinero sin entregar nada. Esta no es la primera vez que comete estos delitos: ya había sido condenada a 42 meses de cárcel por hechos similares.
La Fiscalía logró detener a una mujer que venía engañando a ciudadanos en Rionegro, Buga y otras zonas de Antioquia y Valle del Cauca. Se trata de Judith Elbertes Jay Cuervo, una abogada que aprovechaba su profesión para estafar a personas que querían comprar viviendas e inmuebles. Según los investigadores, la mujer habría participado en al menos 12 eventos delictivos diferentes que dejaron a 15 personas sin su dinero y sin las propiedades que esperaban recibir.
El modus operandi era astuto y deliberado. Jay Cuervo se valía de su condición de abogada para ganarse la confianza de sus víctimas, haciéndoles creer que tenía conexiones especiales en los juzgados civiles y en entidades públicas. Les prometía que podía facilitar compras de fincas y viviendas en zonas urbanas, gestionar las fichas catastrales necesarias y acelerar los trámites legales. Todo sonaba legítimo viniendo de una profesional del derecho.
Pero la realidad era otra. Las víctimas le entregaban el dinero en sus cuentas bancarias pensando que estaban un paso más cerca de tener su casa propia. Luego, después de algunos días, la abogada desaparecía. No volvía a atender llamadas, no devolvía los recursos y, por supuesto, nunca entregaba las propiedades prometidas. El dinero simplemente se evaporaba.
Un fiscal de la Estructura de Apoyo de la Seccional Antioquia reunió todas las pruebas de estos engaños y presentó a Jay Cuervo ante un juez de control de garantías, quien le imputó el delito de estafa agravada. Ella aceptó los cargos en el proceso. Como medida de aseguramiento, quedó condenada a prisión domiciliaria, es decir, debe permanecer bajo restricción en su casa mientras avanza el proceso.
Lo más preocupante es que no es la primera vez que Jay Cuervo comete este tipo de delitos. Años atrás, un juzgado de Marinilla ya la había condenado a 42 meses de cárcel por actividades delictivas similares en el oriente antioqueño. A pesar de esa condena anterior, volvió a las andadas estafando nuevamente, lo que muestra un patrón peligroso de reincidencia que pone en riesgo a más ciudadanos.
Fuente original: Minuto30

