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Abelardo de la Espriella ganó las elecciones: cómo armó su victoria en lo cerrado

Fuente: El Colombiano - Colombia
Abelardo de la Espriella ganó las elecciones: cómo armó su victoria en lo cerrado
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Colombia eligió a Abelardo de la Espriella como nuevo presidente en unas elecciones sumamente ajustadas con una diferencia de más de 250.000 votos. Su triunfo no fue casual: supo capitalizar el descontento contra el gobierno de Gustavo Petro, obtuvo 12'956.941 votos en la segunda vuelta y beneficiarse de la participación récord del 63,3 por ciento. De la Espriella logró concentrar el voto de oposición en solitario mientras sus competidores se fragmentaban en diferentes coaliciones.

Colombia comenzó esta semana bajo un nuevo mando político. Abelardo de la Espriella se convirtió en presidente electo en una contienda que dejó poco margen: ganó con más de 250.000 votos de ventaja sobre su más cercano perseguidor. Aunque fue cerrado, su victoria no llegó por suerte ni improvisación. Se trató de un resultado cuidadosamente construido a través de una campaña estratégica que incluyó método, recursos y una gestión particular del mensaje público.

Los números cuentan parte de la historia. De la Espriella pasó de obtener 10,3 millones de votos en la primera vuelta a casi 2,6 millones adicionales en la segunda, llegando a 12'956.941 votos totales. Su rival Iván Cepeda también creció, ganando 3 millones más de sufragios y alcanzando 12'707.117, lo que significa que técnicamente Cepeda logró atraer a más nuevos votantes. Sin embargo, el resultado final fue para De la Espriella. Algo que llama la atención es que esta fue la elección de mayor participación en la historia del país: 63,3 por ciento de los 41 millones de ciudadanos habilitados para votar acudieron a las urnas. Nunca antes se había superado ni siquiera el 60 por ciento.

El camino hacia la presidencia comenzó con una lectura acertada del ánimo nacional. Entre más de 100 aspirantes que ingresaron a la competencia, De la Espriella identificó mejor que ningún otro el descontento de un amplio sector del país con la gestión de Gustavo Petro. Supo conectar con sentimientos potentes que recorren el territorio: el cansancio, la frustración, el temor a la inseguridad y la sed de un cambio de dirección. Para muchos votantes, más que apoyar a De la Espriella, lo que hicieron fue castigar al gobierno saliente.

Otro factor clave fue su decisión estratégica de no participar en la Gran Consulta por Colombia, la coalición de marzo que reunía a Vicky Dávila, Fernando Peñalosa, Camilo Villegas y otros candidatos de oposición. Mientras esa alianza se dividía entre nueve opciones distintas, De la Espriella se presentó en solitario como el abanderado único del rechazo. En la primera vuelta quedó claro el peso de esa decisión: obtuvo 10,3 millones de votos mientras que Fernando Peñalosa, el mejor resultado entre los coalicionados, alcanzó apenas 1,6 millones. De esa manera, De la Espriella se convirtió en el símbolo inequívoco de quienes querían un cambio respecto a los cuatro años de gobierno Petro.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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