A los 22 años, bióloga colombiana ingresa a elite científica mundial y recibe premios internacionales
María del Rosario Yanett Anillo, bióloga colombiana de 22 años, acaba de ingresar a Sigma Xi, una de las organizaciones científicas más prestigiosas del mundo fundada en 1886. Recientemente recibió el Premio Líder Internacional en Estados Unidos y el Máximo Galardón Colombia por su trabajo en genética y enfermedades huérfanas. Su carrera científica fue impulsada por el diagnóstico de síndrome de Turner en su hermana menor, experiencia que la llevó a dedicarse al estudio de enfermedades complejas y a trabajar con comunidades vulnerables en Santa Marta.
Una joven bióloga colombiana está dejando su huella en los espacios científicos más importantes del mundo. Se trata de María del Rosario Yanett Anillo, quien a sus 22 años ha logrado posicionarse como una de las nuevas voces latinoamericanas en investigación genética, salud pública y enfermedades complejas.
El reconocimiento más reciente llegó cuando fue admitida en Sigma Xi, considerada una de las organizaciones científicas más prestigiosas a nivel global. Esta sociedad, creada en 1886 en Estados Unidos, reúne a investigadores de impacto mundial y ha contado entre sus miembros con figuras como Albert Einstein y Linus Pauling. El ingreso a esta organización se realiza únicamente por invitación y reconoce la excelencia académica, el potencial investigativo y los aportes científicos de quienes la integran.
Pero los honores para la investigadora colombiana no se detienen allí. En diciembre de 2025 obtuvo el Premio Líder Internacional en Estados Unidos, distinción entregada a jóvenes profesionales con impacto comunitario y liderazgo en distintas áreas. Meses después, en febrero de 2026, recibió el Máximo Galardón Colombia, otorgado por la Federación Interamericana de Periodismo, donde fue destacada por su aporte pionero en investigación genética en Latinoamérica y su trabajo con enfermedades huérfanas y diagnósticos complejos.
Detrás de esta trayectoria académica excepcional hay una historia muy personal. El interés de María del Rosario por la genética nació después de que a su hermana menor le diagnosticaran síndrome de Turner. Esa experiencia familiar transformó su visión sobre la medicina y la investigación, llevándola a enfocarse en el acompañamiento a pacientes que enfrentan enfermedades poco frecuentes. En diferentes espacios académicos ha contado que detrás de cada diagnóstico existe una historia humana llena de retos y sueños, lo que la impulsó a trabajar en proyectos que acerquen la ciencia a realidades cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas.
Actualmente, la investigadora está preparando la publicación de su libro Nacida Incompleta, Hecha Perfecta: El Milagro y la Ciencia de Ser Ella, una obra donde combina conocimientos de genética y medicina con experiencias familiares. El objetivo es servir de apoyo y orientación para personas que atraviesan situaciones similares. Además de su formación académica en Fordham University, ha desarrollado labores de voluntariado junto a la Cruz Roja Colombiana desde los 13 años, participando en proyectos educativos, científicos y comunitarios en distintas poblaciones.
En uno de sus proyectos más recientes, María del Rosario trabaja junto al doctor Molina y organizaciones internacionales vinculadas a medicina tropical en una investigación sobre enfermedades infantiles en comunidades indígenas de Santa Marta. Durante los últimos tres años han adelantado un estudio enfocado en la recolección de biomarcadores y datos obtenidos mediante encuestas, con el propósito de entender mejor ciertas enfermedades y avanzar en alternativas de prevención y tratamiento para poblaciones vulnerables.
El trabajo que realiza esta joven científica colombiana comienza a generar atención en distintos escenarios académicos internacionales. Su historia se convierte en ejemplo de dedicación, investigación y compromiso social dentro del campo de la genética y la salud pública, demostrando que los mayores descubrimientos científicos muchas veces nacen de motivaciones profundamente humanas.
Fuente original: La Guajira Hoy

