A días de las elecciones, izquierda y derecha se enfrentan por seguridad, economía y paz total

Con apenas cinco días para las elecciones presidenciales, representantes del Centro Democrático y el Pacto Histórico debatieron en La FM sus visiones sobre seguridad, desempeño económico y política de paz total. Mientras la izquierda defiende los logros económicos del gobierno Petro y apuesta por la victoria de Iván Cepeda, la derecha cuestiona las cifras de criminalidad y propone una estrategia diferente contra los grupos armados. El debate reflejó las principales líneas de confrontación que definen esta recta final electoral.
Faltando cinco días para que los colombianos acudan a las urnas, el senador electo del Centro Democrático Rafael Nieto y el representante a la Cámara del Pacto Histórico Heráclito Landínez se midieron en un debate transmitido por La FM en el programa Aquí y Ahora. En el encuentro, ambos políticos confrontaron sus números sobre seguridad, economía y visiones de futuro, en una última batalla por conquistar votos en la recta final de la campaña presidencial.
Landínez fue optimista sobre los resultados del domingo. Aseguró que se registrará "el nivel más alto de participación política en Colombia" y confió en que el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, saldrá victorioso. Sustentó su pronóstico en la favorabilidad que mantiene el presidente Gustavo Petro, cuyos números superan el 50% según las encuestas que citó durante el debate. "La gente que cree en el presidente Gustavo Petro va a salir a votar y va a ganar Iván Cepeda", sostuvo.
Desde la otra trinchera, Nieto planteó una lectura distinta de la contienda. Afirmó que las elecciones "se ganan en la segunda vuelta, no en la primera" e indicó que tanto Cepeda como Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, avanzarían a esa fase. Destacó que Valencia representa "lo que une y construye" y subrayó que, a diferencia de otros candidatos, no ha tenido "jamás vínculos con grupos violentos".
La seguridad fue uno de los temas que más tensión generó en el debate. Nieto aseveró que los homicidios, secuestros y extorsiones son hoy superiores a los registrados antes de que Petro llegara a la presidencia, y responsabilizó directamente a la política de paz total. "La política de la vida y de paz total lo que ha traído es más violencia", argumentó, citando estadísticas del Ministerio de Defensa. Agregó que los grupos violentos no solo ampliaron sus filas sino también su presencia territorial, y que ninguno se desmovilizó durante este gobierno.
Landínez replicó señalando que los últimos comicios de Congreso y territoriales fueron "los más pacíficos de los últimos años" bajo la administración Petro. Recordó que en marzo pasado "no se quemaron urnas, no se cerraron puestos de votación". También cuestionó la comparación nacional, diferenciando entre la responsabilidad de alcaldes en seguridad urbana y las cifras generales del Ministerio de Defensa, dejando clara su posición de que no es justo atribuir al gobierno nacional problemas que ocurren "en la esquina de Bogotá".
En el terreno económico, los puntos de vista fueron igualmente antagónicos. Landínez defendió con cifras el desempeño del gobierno: afirmó que Colombia tiene "la inflación más baja del siglo XXI" y el desempleo más bajo del mismo período, con un crecimiento del 2,7% en el primer trimestre. También destacó que el dólar se encuentra en niveles menores a los que sus críticos pronosticaban al inicio de la administración.
Nieto desacreditó esos números con datos del DANE. Indicó que la inflación interanual de abril a abril está en 5,68%, frente a un promedio histórico del siglo XXI del 3%, y que un crecimiento de 1,7% representa "la mitad" del promedio histórico. Atribuyó la caída del dólar no a la gestión presidencial sino a factores externos como la bonanza cafetera, las remesas y los ingresos derivados del narcotráfico.
Sobre paz y grupos armados cerraron el debate. Nieto sostuvo que la paz total significó "amarrarle las manos detrás de la espalda a la fuerza pública" mientras los grupos criminales continuaban activos. Mencionó casos como los de Calarcá y Santrich, líderes que fueron liberados y retomaron acciones violentas, y propuso en su lugar "combatirlos hasta derrotarlos en el marco de la ley".
Landínez defendió la ley de paz total, aprobada por mayoría en el Congreso, como un instrumento legítimo de negociación con actores insurgentes. Reconoció que "no avanzamos las negociaciones porque el ELN no le interesó" y enfatizó que ninguna política de paz tiene como objetivo aumentar la violencia. Hizo un llamado a construir mecanismos de sometimiento a la justicia para organizaciones criminales, una tarea que, en su criterio, el Congreso no completó durante esta legislatura.
Fuente original: La FM - Colombia

