99 guerrilleros dejan las armas en Putumayo y apuestan a la paz: "Quiero prepararme para no volver a lo ilícito"

Casi un centenar de integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano ingresaron este jueves a una Zona de Ubicación Temporal en Valle del Guamuez como avance del proceso de Paz Total. Dejaron atrás armas, municiones y uniformes camuflados en un acto que contó con presencia de funcionarios del Gobierno y líderes sociales. El proceso marca un punto de quiebre hacia la reincorporación a la vida civil, aunque los representantes de la organización advierten que aún hay compromisos pendientes.
En un campo abierto del Putumayo, una simple mesa negra de plástico marcó el punto de partida de una transformación. El jueves 18 de junio, 99 hombres y mujeres de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano dejaron atrás su vida armada para ingresar a una Zona de Ubicación Temporal en Valle del Guamuez. Este paso forma parte del proceso de Paz Total que esa estructura, compuesta por la Coordinadora Guerrillera del Pacífico y los Comandos de Frontera, adelanta con el Gobierno nacional.
La entrega no fue solo de armas. Quienes decidieron entrar a la zona debieron desprenderse de municiones y uniformes camuflados. A cambio, les entregaron camisetas blancas con un mensaje que resume el espíritu del momento: "Le apuesto a la vida, le cumplo a la paz". Uno de los integrantes que esperaba en la fila para ingresar expresó lo que muchos en ese grupo probablemente sentían: "Mi anhelo es prepararme en algo para ya no volver a retomar nada ilícito en este país". El Espectador estuvo presente en la jornada recogiendo estos testimonios.
El momento más simbólico fue cuando todos entregaron sus implementos de guerra. Los rifles, las municiones y demás equipos quedaron bajo custodia del Estado para su posterior traslado a Sogamoso. Presenciaron la ceremonia funcionarios del Gobierno nacional y equipos negociadores, entre ellos la consejera comisionada de paz, María Paz Lara; el jefe de la delegación gubernamental, Armando Novoa, y la negociadora Gloria Arias. La región entera estuvo atenta: líderes sociales, campesinos y habitantes locales observaron este paso histórico.
Geovanni Andrés Rojas, conocido como Araña y principal dirigente de la CNEB, no pudo estar presente porque se encuentra privado de la libertad y afronta una solicitud de extradición. Pero participó de manera virtual en la jornada y fue reconocido como el integrante número 100 de la zona. Antes del ingreso, Araña envió un mensaje a su gente instándolos a mantener el compromiso con las conversaciones. Luego, durante la transmisión pública, señaló: "Que tengan tranquilidad para lo que viene, porque la negociación no ha terminado".
Durante las intervenciones públicas, el Gobierno destacó la instalación de la Zona de Ubicación Temporal como un avance significativo en las conversaciones. Sin embargo, los representantes de la organización fueron claros: aún hay compromisos pendientes para que el proceso de reincorporación sea completo. Gloria Arias, durante la lectura de un comunicado conjunto, afirmó: "Este proceso hoy se hace irreversible".
Los 99 integrantes que finalizaron la ceremonia comenzaron entonces su tránsito hacia la vida civil. En la zona recibieron kits de aseo, útiles básicos y una donación de libros que acompañará esta nueva etapa. Es apenas el inicio de un camino que promete ser largo, pero que al menos ya tiene un punto de partida claro: el jueves en Valle del Guamuez, en Putumayo, donde 99 personas decidieron apostar a la paz.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


