98 ataques con drones en un año: por qué las disidencias de Farc no dejan de atacar a Jamundí

Jamundí está siendo golpeado sistemáticamente por disidentes de las Farc que buscan mantener el control de un corredor estratégico entre Cali y el Cauca. En los últimos doce meses se han documentado 98 ataques con drones contra subestaciones de Policía y civiles. El municipio es crucial para el narcotráfico porque conecta puertos, zonas de cultivo de coca y centros de lavado de dinero, además de contar con ríos para movilizar drogas y oro ilegal.
Jamundí vive bajo fuego cruzado. Entre mayo de este año, el municipio vallecaucano sufrió una arremetida terrorista que dejó un saldo de dos civiles y cinco policías lesionados, daños en viviendas y negocios cerrados. Los ataques fueron perpetrados con drones cargados de explosivos lanzados contra subestaciones de Policía y comunidades en los corregimientos de Robles, Potrerito y San Antonio. Para colmo, algunos colegios tuvieron que suspender clases presenciales por seguridad.
Pero aquello no fue un acto aislado. La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, reveló un dato inquietante: en el último año se han registrado 98 ataques con drones en la zona rural de Jamundí. Todos apuntan al mismo autor: el frente Jaime Martínez, que responde al bloque Occidental Jacobo Arenas, la disidencia liderada por Néstor Gregorio Vera, conocido como "Iván Mordisco".
La pregunta inevitable es: ¿por qué ensañarse tanto contra este municipio? La respuesta está en su ubicación geográfica. Jamundí es una pieza del ajedrez criminógeno. Está estratégicamente ubicado en un corredor que conecta el Cauca con Cali, la principal ciudad del Pacífico colombiano. Desde allí también se accede a Buenaventura, cuyo puerto mueve el 60 por ciento de la mercancía que entra y sale de Colombia.
Para los disidentes, Jamundí es el punto perfecto de un triángulo de oro. De un lado tienen acceso a los puertos para exportar cocaína. Del otro, al norte del Cauca con miles de hectáreas sembradas de coca. Y en el tercer vértice, Cali, centro de logística y lavado de activos. Además, el municipio ofrece rutas de escape por la Cordillera Central y el Parque Natural Farallones, ideales para evadir persecuciones. Los ríos Cauca, Claro, Timba y Jamundí sirven como autopistas fluviales para mover armas, drogas y personal, y algunos sectores tienen yacimientos de oro que explotan ilegalmente.
Según monitoreo de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Crimen, en la zona existe un enclave narcotraficante de primera categoría. Está concentrado en el eje que forma el corregimiento de Timba, Jamundí y el municipio cauchano de Buenos Aires. Allí hay 1.436 hectáreas de coca que los disidentes defienden con violencia extrema. Por eso los ataques no cesan.
Las autoridades tienen en la mira a los responsables de esta campaña terrorista. Además de "Iván Mordisco", buscan a Iván Jacobo Idrobo Arredondo, conocido como "Marlon Vásquez", jefe del bloque Occidental Jacobo Arenas y del frente que ejecuta los atentados. También persiguen a "Max Max", el principal explosivista de la organización y encargado de entrenar terroristas en una escuela clandestina ubicada en El Naya, en la frontera entre Valle y Cauca. Mientras estos personajes sigan libres, Jamundí seguirá bajo fuego.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



